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Un argentino protesta afuera de una casa de cambio, el pasado jueves. Foto: AP

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, cercado por la crisis económica que aqueja a su país, optó por eliminar 13 ministerios de su gabinete, con la esperanza de dar un mensaje más certero a los mercados internacionales y calmar la desconfianza que éstos aún guardan respecto a la solvencia nacional y que pusieron en jaque su programa de gobierno.

  • El dato: Antes de negociar con el FMI, el gobierno anunció retenciones generalizadas de entre 5 y 10% al campo, la industria y la minería.

Aunque las confirmaciones se darán desde la Casa Rosada este lunes, trascendió en la prensa argentina que el mandatario analiza colocar al expresidente del Banco Nacional, Carlos Melconian como “superministro” de Economía, un veterano que ha sido clave en la política económica del país sudamericano desde 1986 y quien habría condicionado su aceptación a Macri bajo tres condiciones: línea directa con el despacho presidencial, las renuncias de dos funcionarios y la creación de un superministerio para liderar un programa económico que restaure la confianza del mercado y satisfaga las metas propuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Hasta el cierre de edición, el único funcionario confirmado o por Macri es el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien se mantiene en el cargo; se trata de uno de los hombres más cercanos al presidente desde que lo colocó como asesor principal del partido de su creación, Propuesta Republicana.

De acuerdo con el primer borrador, y si Macri no cambia de opinión este lunes, una docena de funcionarios dejará su caro como ministro, en la lista se encuentran: Nicolás Dujovne (Hacienda), Jorge Faurie (Relaciones Exteriores), Luis Etchevehere (Agroindustria), Sergio Bergman (Ambiente y Desarrollo Sustentable), José Lino Barañao (Ciencia y Tecnología), Pablo Avelluto (Cultura), Oscar Aguad (Defensa), Germán Garavano (Justicia y Derechos Humanos), Andrés Ibarra (Modernización), Adolfo Rubinstein (Salud), Jorge Triaca (Trabajo) y Gustavo Santos (Turismo); alguno de ellos continuaría en el gobierno con el rango de secretarios de Estado.

En este sentido, algunos medios nacionales ven inevitables las renuncias de Dujovne, Faurie, Etchevehere y Aguad, mientras que Ibarra, Triaca, Avelluto y Bergman, continuarían como secretarios de Modernización, Trabajo, Cultura y Desarrollo Sustentable.

Ibarra, Triaca, Avelluto y Bergman, continuarían como secretarios de Modernización, Trabajo, Cultura y Desarrollo Sustentable.

Ibarra, Triaca, Avelluto y Bergman, continuarían como secretarios de Modernización, Trabajo, Cultura y Desarrollo Sustentable.

El presidente Macri nunca fue partidario de los superministerios, es decir, que abarcaran más de un sector de gobierno, así que desplegó una estructura burocrática extensa que resultó ineficaz a la vista de los mercados y las exigencias políticas.

El presidente también mostraba resistencia en desinflar la plantilla de ministerios; es más, siempre exhibió un listado de países modernos que tenían tantos o más ministerios que su propio gobierno.

Sin embargo, el argumento de Macri se fue abajo cuando el dólar trepó a 40 pesos y el riesgo país se acercó a los 800 puntos básicos.

El diseño del nuevo gabinete privilegia el peso político de los futuros ministros; durante la larga jornada que Macri lleva desde el fin de semana, terminará de ajustar la fusión de los ministerios que pasarán al rango de secretarías de Estado.

El presidente creía en el éxito de su programa económico, pero un shock externo inesperado y la mala operación para manejar la crecida del dólar y el riesgo país, terminó con sus aspiraciones programáticas. Ahora está en juego su reelección presidencial, y no le quedó otra alternativa que demoler su gabinete.