Maduro se arrepiente y busca restablecer relaciones con España y Panamá

El presidente de Venezuela aplaudió el acuerdo con Madrid para el retorno de embajadores; con Panamá habla de un plan para ayudar a resolver las diferencias con esa nación, pero no aporta detalles

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Nicolas Maduro y su vocero, Jorge Rodríguez, en un evento en Caracas el pasado 5 de abril. (Foto: Archivo AP)
Los gobiernos de Venezuela y España acordaron iniciar un proceso de normalización de sus relaciones diplomáticas, que incluye el retorno en los próximos días de sus embajadores expulsados en enero.

En un comunicado divulgado el miércoles en su cuenta de Twitter, el canciller venezolano Jorge Arreaza indicó que el regreso de los embajadores se acordó con el fin de restituir los canales de diálogo diplomático en el marco del respeto mutuo y del Derecho Internacional. El escrito, sin dar otros detalles, destacó los estrechos vínculos entre los ciudadanos de ambos países que deben preservarse.

El gobierno de España, por su parte, confirmó la información más tarde, cuando habían pasado siete días de un encuentro en Madrid entre el viceministro para Europa del gobierno venezolano, Yván Gil, y el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe, Fernando García Casas.

En unos comentarios difundidos horas después por por Facebook Live, Maduro expresó su satisfacción por el acuerdo con el gobierno español y lo consideró “un buen paso” en procura que mejoren las relaciones entre ambos países.

El anuncio se produjo casi tres meses después que el gobierno del presidente Nicolás Maduro declarara persona non grata en Venezuela al embajador de España, Jesús Silva Fernández, tras comentarios del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, relacionados a las sanciones europeas a siete funcionarios venezolanos acusados de abusos contra los derechos humanos o de violar el estado de derecho.

España hizo lo propio al expulsar al embajador venezolano, Mario Isea, en una medida de reciprocidad.

Maduro repetidamente ha acusado a Rajoy de ser el principal promotor de las sanciones de la Unión Europea y de estar comprometido con Washington en una conspiración para desestabilizar su gobierno en momentos que Venezuela atraviesa por una severa crisis política, social y económica. Las autoridades estadounidenses habían sancionado previamente a decenas de líderes venezolanos, incluyendo a Maduro.

Entre los sancionados por la UE figura Diosdado Cabello, el poderoso líder del Partido Socialista Unido de Venezuela. Cabello no ha recibido sanciones por parte Washington. La lista de funcionarios a los que se les congelarán sus activos y tienen prohibido viajar a Europa incluye además al fiscal general Tarek William Saab y el ministro de Relaciones Interiores, Néstor Luis Reverol.

Las relaciones entre los gobiernos de Caracas y Madrid, desde la llegada del ahora fallecido presidente Hugo Chávez al poder en 1999 y luego con Maduro, han pasado por numerosas fricciones.

Venezuela está sumida en una profunda crisis caracterizada por una inflación anual de cuatro dígitos, elevados costos de alimentos y medicinas y una escasez severa de bienes básicos. La crisis generó entre abril y julio del año pasado protestas antigubernamentales que dejaron más de 120 muertos.

 

Presume plan de acercamiento a Panamá

 

El presidente Nicolás Maduro manifestó el miércoles que aspira restituir las relaciones de Venezuela con Panamá lo más pronto posible, y para ello afirmó que tiene un conjunto de propuestas para resolver los problemas con ese país centroamericano.

En una transmisión vía Facebook Live, Maduro indicó que mantiene contactos con el gobierno panameño para tratar de regularizar la relación bilateral.

Recordando su antigua amistad con el presidente panameño Juan Carlos Varela, en tiempos en que ambos eran cancilleres, Maduro dijo que “fuimos amigos. Si es necesario que nos reunamos los dos, vamos a reunirnos”.

Agregó que ese encuentro parece necesario después de una supuesta “reunión secreta” para evaluar los mecanismos de reestablecer los lazos comerciales, realizada recientemente en una isla del Caribe, cuyo nombre no mencionó, donde no se logró un arreglo con el gobierno de Panamá debido a que la persona que encabezó la delegación de ese país no lo quiso.

Ambos países están sin embajadores desde hace dos semanas. Las acciones fueron adoptadas poco después de que Panamá incluyó a Maduro y a varios de sus colaboradores más cercanos en una lista de “alto riesgo” para cometer blanqueo de dinero, por lo que recomendó a los bancos extremar la supervisión de las transacciones que involucraran a esas personas.

En respuesta, Maduro suspendió tres meses las actividades comerciales y financieras con casi un centenar de empresas y decenas de figuras panameñas, entre las que incluyó a la aerolínea Copa y a Varela, a quien el gobierno venezolano acusa de formar parte de “mafias” empresariales panameñas.

El gobierno panameño anunció seguidamente el retiro de su embajador en Caracas, Miguel Mejía, y pidió a Venezuela hacer lo propio con su embajador en Panamá, Jorge Durán.

Las fricciones se intensificaron el 10 de abril cuando el gobierno de Varela suspendió por 90 días, contados a partir del 25 de abril, todas las actividades de transporte aéreo de pasajeros y de carga de cuatro aerolíneas venezolanas, la estatal Conviasa y las privadas Avior, Laser y Turpial, que tenían unos 20 vuelos semanales a Panamá.