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Militar fiscaliza la comercialización de alimentos, en el Mercado de Coche, al oeste de Caracas. Foto: Especial

La regulación de precios por parte del gobierno, la imposición de una ley laboral que impide echar a los trabajadores, a pesar de que no cumplan con sus obligaciones, y que aumenta el cálculo de beneficios laborales provenientes del salario, el excesivo aumento de los precios que este año promete alcanzar 100 mil por ciento, la escasez de divisas y el irrespeto a la propiedad privada han hecho huir o por lo menos reducir su capacidad de producción en Venezuela a al menos 60 empresas trasnacionales desde 2005.

Gráfico: La Razón de México

Sin embargo, las grandes corporaciones no son las únicas que están en la diana del chavismo. La semana pasada, el régimen de Nicolás Maduro tomó el control de ocho mercados municipales e inició “el abordaje” de otros 21 en todo el país, “ante los indicios de especulación, acaparamiento de productos y remarcaje de precios”, justificó el gobierno.

Esta fue la primera tarea del exvicepresidente de Venezuela, Tareck el Aissami, como  ministro de Industrias y Producción Nacional. Los mercados San Francisco y Municipal del Sur, en el estado Zulia, y Mayorista y Libre, de Aragua, fueron ocupados hace una semana en un intento por “rescatar el carácter original” de estos establecimientos.

La misma medida, orden del presidente Nicolás Maduro, se aplicó a los mercados de Coche y Quinta Crespo, en Caracas; el mercado municipal de Petare, en Miranda; el Mayorista de Valencia y Mercabar, del estado Lara.

“No es el socialismo el que está fallando; es el capitalismo, ese viejo salvaje está vivo que como un zombie. Saca sus manos debajo de la tierra para clavarle sus garras al pueblo e impedirle con sus altos precios comprar”, afirmó Maduro el pasado 29 de mayo, al ordenar la intervención de estos pequeños comercios.

“Puede que se logre que haya un poco más de orden, un poco más de seguridad, pero en todo caso, es una agresión a la pequeña economía, específicamente a la economía privada popular, ya que a la gente que hace el esfuerzo por no sucumbir al delito y a la adulancia, se les acosa, se les acusa, se les aborda, en lugar de dialogar con ellos, porque el gobierno no dialoga con los trabajadores de los mercados”, explicó Alfredo Padilla, directivo de la Asociación de Trabajadores Emprendedores, al diario venezolano El Impulso.

“El Ejecutivo tiene la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), que es la que se encarga de la fiscalización de precios, tiene la Ley de Costos y Precios que está vigente, tiene el marcaje de precios, tiene las guías de distribución de alimentos; no se puede movilizar ningún producto sin la autorización oficial”, detalló el empresario.

La toma de los mercados populares no se quedará ahí. El régimen de Nicolás Maduro ya anunció que ocupará otros 68 establecimientos de todo el país para atacar a “las mafias que controlan alimentos”.

El gobierno venezolano señala que la crisis es “inducida” y que los empresarios, la oposición y Estados Unidos y sus aliados le aplican una “guerra económica” para desalojar del poder a la llamada revolución bolivariana, que rige al país desde 1999.

  • El Dato: La toma de los mercados populares no se quedará ahí. Maduro ya anunció que ocupará otros 68 establecimientos.

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