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Los mandatarios durante la Asamblea General de la ONU. Foto: Especial
Los mandatarios durante la Asamblea General de la ONU. Foto: Especial

En el debate de la Asamblea General de la ONU, Venezuela fue tópico común en los discursos de los mandatarios de Ecuador, Colombia, Argentina y Brasil.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, pidió solidaridad con los venezolanos y llamó al gobierno y al pueblo de Venezuela a construir un “diálogo nacional franco e inclusivo”, para solucionar la crisis.

“En Ecuador estamos recibiendo diariamente al menos a 6 mil hermanos venezolanos. Los niños llegan con sarampión, difteria, poliomielitis. Mujeres embarazadas que nunca se han hecho un control. Hemos destinado más de 50 mil vacunas para esos indefensos niños y hemos realizado decenas de miles de chequeos de salud a los más de un millón de hermanos que han dejado sus hogares para buscar mejor suerte”.

Moreno exhortó a las Naciones Unidas a ejercer una acción conjunta para encontrar una salida la crisis de los venezolanos.

“No queremos que nos quedemos sólo en declaraciones diplomáticas, queremos una acción continental para hallar una solución estructural a los problemas del hermano pueblo venezolano”, subrayó.

El presidente de Brasil, Michel Temer, habló de las medidas que tomó su gobierno para paliar la llegada masiva de personas de ese país. “Tenemos el deber de proteger a los inmigrantes. Brasil ha acogido a todos los migrantes que han llegado. Estamos hablando de decenas de miles de venezolanos. En Brasil nos sentimos orgullosos de nuestra tradición de hospitalidad”.

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, también dedicó tiempo a su discurso al éxodo de venezolanos por los países de la región, al expresar su preocupación “por la crisis de los derechos humanos”.

Macri adelantó que Argentina “llevará a la Corte Penal Internacional la situación relativa a los crímenes de lesa humanidad de la dictadura venezolana”.

Y pidió al régimen de Nicolás Maduro que “reconozca la crisis humanitaria, para así poder desplegar la cooperación internacional, que atienda las fuertes carencias sanitarias y alimentarias de los desplazados”.

“Somos parte de una respuesta regional y amplia que busca mitigar las dificultades de millones de venezolanos tras el éxodo de su país, recibiéndolos e integrándolos en la sociedad. La Argentina ya ha recibido a 130 mil venezolanos”, completó.

Para el presidente de Colombia, Iván Duque, el deber moral de América Latina con los migrantes venezolanos es “no cerrar las fronteras, sino permitirles salir de esa tragedia”.

“América Latina está viviendo la peor crisis migratoria de su historia reciente. Y al mismo tiempo está viviendo una de las más cruentas crisis humanitaria de su historia”, subrayó.

Duque Indicó que ese hecho se materializa en que “más de dos millones 300 mil hermanos venezolanos han dejado su país en los últimos dos o tres años”, debido a la situación económica y política.

Dijo que en Colombia hay algo menos de un millón de venezolanos, que han emigrado a ese país, que requieren servicios de salud, educación y soluciones habitacionales.

Fuera del estrado de la ONU, el canciller de Portugal, Augusto Santos Silva, dijo que mantuvo una reunión “muy dura” con su homólogo venezolano, Jorge Arreaza, al margen de la Asamblea General.

“Dije esta tarde a mi colega que para nosotros había una línea roja y que, evidentemente, de no haber avances en la superación de este problema eso tendría consecuencias en las relaciones bilaterales”, dijo el canciller portugués a la prensa, ayer.