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El astro argentino en una de sus tantas burlas.
El astro argentino en una de sus tantas burlas. Foto: Especial

Para enaltecer a Diego Armando Maradona había que socavar a Francisco Ramírez. Justamente a unos meses de que la Liga MX determinó que no hay más ascenso, un D10S llegó a la segunda división para dar un golpe mediático; el contexto es tan claro y nuboso como lo será el posible resultado. “México no merece el Mundial de 2026, porque en realidad gana dos partidos, llegan contra Brasil o Alemania y quedan fuera”, dijo apenas meses atrás el astro. Ayer, el Gran Pez, que apenas suma tres puntos de 18 posibles y con un futuro impredecible, le dijo a su extimonel que no lo era más, en un acto dogmático de la directiva; sin embargo, en sentimientos encontrados, la afición se ilusiona por la llegada del Pelusa a su banquillo.

Quién fuera él para hacer y deshacer, para hacer de su voluntad una ley que oprime y levanta a diestra y siniestra, sin mayor criterio, sin piedad, a veces sin razón. Apenas el pasado mes de julio, el Barrilete Cósmico fue presentado como presidente del Dinamo Brest, que participa en la liga de Bielorrusia; pero su paso fue efímero, como suelen ser las decisiones del Pelusa: irreverentes, impulsivas, impetuosas, vehementes y, por momentos, incongruentes.

Lo presentaron con bombos y platillos; hasta le regalaron un vehículo militar polifuncional de 2.6 metros de altura, además de una mansión de 20 mdd que lo albergaría en Minsk; pero el Pibe de Oro ha perdido la dimensión de sus berrinches; lo que es mucho para todos, es poco para él, y parece que lo común es el objeto de sus deseos. Bajo esa premisa, su aventura fugaz en la exrepública de la Unión Soviética termina en medio de la polémica, y el impredecible interés de Diego lo lleva a los llanos de Sinaloa, con Dorados.

“Simplemente la directiva pidió que dejara el cargo. No entramos en detalles de qué seguía para ellos. Hay que esperar a ver qué sigue. Siempre es triste dejar un cargo, porque algo que amamos es estar dentro del campo”, dijo Francisco Ramírez, el antecesor en el cargo, vía telefónica, a un programa de ESPN. Tuvo que ser el sacrificado; aunque muchos argumentos para quedarse no tenía.

“La directiva tiene que hacer un gran esfuerzo económico, porque no debe ser barato. El futbol nacional enriquece el espectáculo”, acerca de la llegada de Diego, que hasta ese momento no era un hecho; y al parecer, la directiva del Gran Pez abrió la cartera para que su club se haga de los servicios de Diego, quien no es justamente el más prolijo en el puesto. Sus últimas participaciones en un banquillo fueron en los Emiratos Árabes Unidos, donde dirigió al Al Wasl y al Al Fujairah. En el primero consiguió 11 victorias en 23 partidos y lo despidieron, mientras que con el Al Fujairah quedó al borde del ascenso, pero al no conseguirlo, renunció. Anteriormente a esas dos experiencias dirigió la selección argentina en el Mundial de 2010 y a Mandiyú y Racing (en la década de los 90).

Cabe recordar que Maradona vivió en México la etapa más gloriosa de su carrera deportiva, cuando guió a la selección argentina a la consecución del título en el Mundial de 1986. Y así, lo que días atrás parecía una utopía, ayer se hizo oficial; el equipo que apenas cumple con 15 años de existencia lo anunció en sus redes sociales.

“¡Bienvenido Diego al Gran Pez! #HazladePez #HazladeDiez”, fue el mensaje con el que el club sinaolense le dio la bienvenida al argentino, en lo que sin duda es el fichaje más importante del Ascenso MX. El oriundo de Lanús ya está en suelo mexicano y será presentado el domingo, tras ultimar los detalles de su contrato con el equipo.

Gráfico: La Razón de México