Masonería, la logia que nació en una taberna

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El profesor Alberto Bárcena describe en su libro Iglesia y masonería. Las dos ciudades (San Román), que la segunda nació en una taberna londinense al unirse cuatro logias o sociedades secretas para intentar destronar a los Estuardo, que intentaban volver al catolicismo.

“La masonería no solo es anticatólica, en su base también es anticristiana, como reconoció el arzobispo de Canterbury en los años 80 mediante el documento Cristianismo y masonería, que la condena como blasfema y pagana”, señala el autor.

Comprobé la gran confusión que había entre los propios católicos y me propuse escribir el libro para aclararlo recopilando la doctrina de la Iglesia —que hay mucha—, lo que han dicho los Papas durante tres siglos de Masonería en su contexto histórico. Ha habido una intencionada deformación de la realidad.

“La masonería ha jugado con esta confusión desde el principio, pretende presentarse como una opción más para el católico, fruto del relativismo en el que estamos, pero casi todos los Papas la han condenado desde el siglo XVIII”, explica Bárcena.

“El magisterio de la Iglesia está claro. La primera condena fue en 1738, recién fundada, por Clemente XII y en 1751, el siguiente Papa vuelve a condenarla. Dice que se ve en esa obligación para salir al paso de la confusión creada”.

Bárcena destaca que durante todo el siglo XIX la Iglesia continuó con las condenas bajo pena de excomunión inmediata por pertenecer a ella.

“La más contundente y clara es la León XIII, padre de la doctrina social del Iglesia, en su encíclica Humanum genus de 1884 que acusa su relativismo filosófico y moral y expone todos los argumentos en contra y a favor de la excomunión”, resalta.

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