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May revela avances en la investigación ante los Comunes, ayer, en Londres. Foto: AP

Es “muy probable” que Rusia sea responsable de envenenar al exespía ruso Serguei Skripal y a su hija con un agente nervioso de grado militar en el suroeste de Inglaterra la semana pasada, declaró ayer la primera ministra británica.

Theresa May indicó que de demostrarse la participación del Kremlin, sería considerado un “uso ilegal de la fuerza por parte del Estado ruso contra Gran Bretaña”. La primera ministra dio de plazo al embajador ruso hasta hoy para responder.

May agregó que Skripal y su hija fueron envenenados con una forma de agente nervioso llamado Novichock y que había dos explicaciones posibles: que el ataque fue un acto del Estado ruso o que Rusia ha perdido el control de una sustancia prohibida. Agregó que Gran Bretaña espera que el embajador ruso explique cuál versión es verdadera.

La primera ministra habló ante la Cámara de los Comunes después de encabezar una junta del Consejo de Seguridad Nacional para escuchar las últimas noticias del caso. La funcionaria está bajo presión para castigar a Moscú con sanciones, expulsiones diplomáticas y otras medidas en respuesta al envenenamiento, el más reciente en una serie de percances que suceden a rusos en Gran Bretaña en los últimos años.

El Kremlin ha rechazado las acusaciones de estar detrás de todo. El vocero presidencial, Dmitry Peskov, manifestó a los reporteros que Skripal trabajó para la inteligencia británica y fue envenenado en territorio británico y, por  tanto, el incidente nada tiene qué ver con Rusia, mucho menos con el liderazgo ruso”.

El envenenamiento de Skripal y su hija “se ve mucho como si fuera un intento de asesinato auspiciado por un Estado”, afirmó ayer el legislador Tom Tugendhat, presidente del comité de Asuntos Exteriores. “Y, francamente, me sorprendería que no señalara al Kremlin”, añadió en declaraciones para la BBC.

Skripal y su hija Yulia siguen en estado crítico tras el ataque del 4 de marzo con un agente nervioso. También un policía que enfermó sigue hospitalizado en estado grave, aunque funcionarios británicos han indicado que puede sentarse y hablar.

Algunos  servidores públicos, analistas y políticos han comparado el caso con el asesinato del exespía ruso Alexander Litvinenko, que fue envenenado con un té radiactivo en Londres en 2006. Una investigación británica concluyó que el asesinato “probablemente” fue autorizado por el presidente de Rusia, Vladimir Putin.

Skripal, de 66 años, trabajó para la inteligencia militar rusa antes de ser reclutado para espiar para Gran Bretaña. Fue liberado en 2010 dentro de un canje de espías y se había instalado en la ciudad de Salisbury. Él y su hija fueron encontrados comatosos en una banca cerca del centro de la ciudad.

“Es un espectáculo circense”: Rusia

Rusia calificó de “espectáculo circense” las acusaciones vertidas ayer por la primera ministra británica, Theresa May, quien aseguró en el Parlamento que es “altamente probable” que Rusia sea responsable del envenenamiento en Gran Bretaña del espía doble Sergei Skripal.

“Esto es un espectáculo circense en el Parlamento británico. Las conclusiones son claras: una nueva campaña de propaganda informativa basada en provocaciones”, declaró Maria Zajarova, la portavoz de la Cancillería rusa.

Zajarova recomendó a Londres que, “antes de inventar nuevas historias”, informe sobre los resultados de las investigaciones sobre la muerte en el Reino Unido del exespía Alexander Litvinenko o del oligarca Boris Berezovski en 2006 y 2013, respectivamente. “Y muchos otros murieron en extrañas circunstancias en territorio británico”, declaró la vocera.

Horas antes el presidente ruso, Vladimir Putin, había instado a GB esclarecer qué es lo que pasó con Skripal antes de hacer conjeturas.

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