Mérida, inmaculada arquitectura

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Yucatán, tierra de historia y leyendas, posee en su capital, Mérida, uno de sus principales atractivos turísticos, además de ser cuna de famosos compositores contemporáneos (Ricardo Palmerín, Guty Cárdenas, Pepe Domínguez y Armando Manzanero), quizá por ser terreno fértil para la tradición oral.

Y es que esta ciudad —fundada sobre la antigua localidad maya de Tho— durante la Colonia se convirtió en el sitio del gobierno español en la región, por lo que en la actualidad aún es posible recorrer algunas de las opulentas casas que habitaron los personajes que gobernaron, así como edificios de gran belleza arquitectónica del siglo XIX y principios del XX.

En los barrios tradicionales: Santiago, Mejorada, San Sebastián, Santa Ana, Santa Lucía, Santa Isabel, San Cristóbal, San Juan, García Ginerés e Itzimná y el Paseo Montejo, su avenida principal, se encuentran construcciones religiosas, edificios civiles, museos, parques, mercados y cafés al aire libre que atraen a los turistas.

El Paseo y Prolongación Montejo concentran las casas más antiguas y hermosas de la ciudad. Por ejemplo el Palacio Cantón —Museo de Antropología—, que derrocha lujo y pletórica decoración, tiene el primer ascensor que llegó a Yucatán: de fabricación alemana, pequeño y muy ornamentado. La Casa Molina Duarte refleja la transición del estilo virreinal, imperante hasta el siglo XVIII, a las nuevas tendencias neoclásicas y eclécticas; a su vez, la Casa Peón de Regil es una residencia ecléctica de estilo italiano, construida en 1905.

Sobre esta avenida también se pueden apreciar varios monumentos —a Felipe Carrillo Puerto, Gonzalo Guerrero y Justo Sierra—, pero destaca el dedicado a la patria: diseñado por Manuel y Max Amábilis y construido por el artista colombiano Rómulo Rozo Peña en 1956.

Una visita a esta ciudad estará incompleta si no se recorren la Catedral, el Palacio Municipal, el Centro Cultural Olimpo, la Casa de Montejo y el teatro José Peón Contreras.

CIUDAD BLANCA

Contrario a lo que se pensaba sobre el origen del mote de Ciudad Blanca, que se suponía es por el color con que se pintan las fachadas de las casas, el sobrenombre tiene un tinte racial.

•Según investigaciones del historiador Michel Antochiw Kolpa el nombre Ciudad Blanca no se debe al encalado (cal derivada de la cocción del carbonato de calcio, proveniente de la piedra caliza muy abundante en la región) con que solían pintarse los muros y fachadas de las casas y edificios desde la época colonial hasta entrado el siglo XX, sino a un hecho que se remonta a la fundación de la ciudad, en 1542.

•Los Montejo padre, hijo y sobrino, conquistadores de Yucatán y fundadores de Mérida, quisieron crear una “ciudad blanca”, un lugar exclusivo para los blancos, por razones de seguridad y de fundado temor, ante la rebeldía de los mayas, que a lo largo del primer siglo de invasión continuaban en rebelión, como lo demuestra el movimiento de Jacinto Canek de 1761.

•Así, el diseño original de la ciudad tenía las puertas de acceso a la zona urbana de blancos alejadas de los “barrios de indios”, que más tarde serían desbordados por el crecimiento demográfico.

fdm

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