Alonso Raya a “suspirantes” del PRD: eliminar corrientes, un sueno guajiro

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Foto Néstor Jiménez La Razón

El coordinador de la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Diputados, Miguel Alonso Raya, sostuvo que no levanta la mano por la presidencia de su partido, pero si hay consensos y se requiere su participación en cargos directivos, estaría dispuesto a encabezar al sol azteca para relevar a Carlos Navarrete.

Mientras atiende pendientes de la entrega-recepción de su grupo en las oficinas en las que ya no se percibe la presencia de algún otro legislador perredista, acusó también que la propuesta para que desaparezcan las corrientes internas va encaminada a afectar a Nueva Izquierda, a la que él y Navarrete pertenecen.

En entrevista con La Razón propuso que como parte del proceso de renovación de la dirigencia nacional se debe conformar un equipo de dirección que esté a la altura de la agenda de este partido, que tenga consenso entre los militantes y dirigentes y tenga la capacidad de diálogo con el gobierno y otras fuerzas políticas.

“Yo respeto a los que han levantado la mano. Yo en mi caso prefiero construir con el colectivo del partido, construir y ver, y si en ese proceso, en el marco de esa discusión soy necesario y requerido, estaré en disposición de participar como parte del comité, o en alguna responsabilidad mayor, ya sea la secretaría general o en la presidencia, si no es necesario, no participaré en el órgano”, indicó el diputado guanajuatense.

Además advirtió a los perredistas: “no debemos darnos balazos en el pie. Debemos convertir las expresiones en autenticas corrientes, en auténticos grupos de opinión, no en grupos de presión. Pero quien piense y plantee que hay que de-saparecer las corrientes después de haber sido electo con el apoyo de ellas —y que conoce perfectamente la realidad del partido—, plantear eso es como plantear la desaparición del PRI con la CTM para que funcione el Estado mexicano. Esos son sueños guajiros”.

¿El problema del PRD entonces no son las corrientes, sino su forma de hacer política? Hay que cambiarlas, pero negarle a un partido y a sus militantes la posibilidad de reunirse para dialogar y discutir en torno a problemas, coyunturas o agendas, eso en ninguna parte del mundo pasa. Los partidos de izquierda así nacieron, también otros, aunque lo nieguen. En el PAN, si bien no hay corrientes, hay grupos internos y también se reúnen.

Negar en la izquierda la existencia de corrientes, de expresiones o grupos de opinión, es negar la naturaleza, la razón de ser y de organizarse de la izquierda históricamente. Hay que acabar, eso sí, que no se conviertan éstos en grupos de presión. Que no se repartan, independientemente del perfil, los cargos en una expresión. Hay que modificar algunas reglas para que eso no suceda, pero que no se diga: éste es mi espacio y pongo a quien desee... Ninguna expresión, nadie, debe estar por encima del partido.

Parece que esta postura para eliminar las corrientes es para quitar el control del PRD a Nueva Izquierda… Entiendo que algunos, al momento de plantear el asunto contra las corrientes, en el fondo lo que quieren es desaparecer y debilitar particularmente a Nueva Izquierda, negándose algunos, a sí mismos, como parte de corrientes que existen.

Las hay, algunas (son) pequeñas, algunas un poco más grandes o medianas, y otras, dos o tres, que tienen regular tamaño en el partido, entre las que está Nueva Izquierda, de la que formo parte.

Creo que hay que ser objetivos y sinceros: quien encabeza este posicionamiento, quien tiene la disposición de la reforma al partido y de incluso poner los cargos a disposición del partido, es Nueva Izquierda, junto con el secretario general, que es de ADN.

¿Buscará rescatar a los perredistas que se han ido del partido o una alianza con Andrés Manuel López Obrador? En lo que hay que insistir es en los planteamientos con los cuales nos proponemos reformar al PRD y abrirlo a la sociedad, y evidentemente abrir las puertas para que los que quieran regresen, con mucho respeto para algunos, y hacerles la invitación a que juntos retomemos el camino para fortalecer al PRD como eje y columna vertebral de lo que puede ser la aspiración de las fuerzas progresistas.

¿Y sobre la alianza? Yo sin duda mantendría los puentes tendidos hacia los demás partidos de la izquierda, pero tampoco hay que insistir frente a quienes mantienen una posición sectaria y de descalificación...

En medio de una oficina casi desierta de los objetos que tradicionalmente la adornaban, el todavía líder parlamentario del sol azteca exhortó a abrir las puertas a una nueva generación de perredistas en el partido, aunque precisó que éso no implica necesariamente “que sean chamacos”, sino a generar espacios a nuevos cuadros que refuercen la identidad de este instituto político por encima de cualquier tribu.