Capturan a pieza clave del caso Iguala; al más violento de esa noche

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Foto Especial

Elementos de la Policía Federal capturaron en Iguala, Guerrero, a un ex agente de la Policía Municipal de esa entidad, al cual se le acusa de balear uno de los camiones en los que viajaban los jóvenes de la Normal de Ayotzinapa y de haber asesinado y desollado a uno de ellos.

Se trata del policía segundo Luis Francisco Martínez Díaz. Las autoridades lo consideran el tercero en importancia dentro de la célula criminal de Guerrero, Unidos que operaba en la entidad.

Con él suman 100 personas detenidas y encarceladas —entre sicarios y ex funcionarios— por su participación en las agresiones que derivaron en la de-saparición de 43 jóvenes y la muerte de seis personas más, el 26 de septiembre de 2014.

Según se establece en la averiguación previa FGE/DGCAP/4035/2014, que se abrió en la Procuraduría de Guerrero, este agente fue uno de los que siguieron a los jóvenes normalistas, desde que entraron al municipio de Iguala.

Martínez Díaz se encontraba junto con al menos dos sicarios identificados como Martín Alejandro Maceda Barrera y Marco Antonio Ríos Berber.

Estos sujetos confesaron que siguieron el camino de los normalistas y en un momento comenzaron a dispararles junto con los agentes municipales.

Según contaron, después de que los bajaron de los autobuses en los que viajaban los estudiantes, los llevaron a la parte alta de un cerro del Pueblo Viejo, donde tenían fosas clandestinas en las que regularmente sepultaban a sus víctimas.

Los sicarios confesaron además que esa noche este agente municipal se encontraba acompañado por el ex secretario de Seguridad Pública, Felipe Flores Velázquez, y el supervisor de Turno, Alejandro Tenescalco Mejía. Las autoridades saben ahora que este agente municipal asesinó al joven Julio César Mondragón Fontaine, el estudiante de la Normal “Raúl Isidro Burgos”, originario del Distrito Federal, al que todos sus compañeros apodaban El Chilango.

La mañana del 27 de septiembre, su cuerpo fue hallado sin vida en un paraje del municipio. Sus compañeros lo encontraron desollado.

Según contaron quienes sobrevivieron a la balacera, esa noche el joven bajó del autobús y entonces comenzaron a escucharse los disparos.

La última ocasión en que lo vieron con vida, un policía municipal lo levantó herido del piso y lo subió a una patrulla. Ahora saben que ese policía era Luis Francisco Martínez Díaz.

Tras las declaraciones de los sicarios que involucraban al agente con los ataques, el elemento dejó de presentarse a trabajar y se escondió desde entonces.

El juez Tercero de Distrito en Materia de Procesos Federales del estado de Tamaulipas, giró orden de aprehensión y agentes federales comenzaron a buscarlo.

Fue la noche del miércoles cuando lo encontraron precisamente en el municipio de Iguala. El hombre de 40 años y originario de Apipilulco, regresó a la zona donde cometió los crímenes.