Chihuahua y Sinaloa rebasan al DF en crimen

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Por Juan Manuel Anguiano

Chihuahua y Sinaloa desplazaron al Distrito Federal como la entidad más insegura del país, en tanto que Yucatán se mantiene —desde hace tres años— como el estado más seguro de la república, de acuerdo con la Sexta Encuesta Nacional de Inseguridad.

El análisis presentado por el Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI) reveló que tres entidades (Chihuahua, Sinaloa y Baja California) rebasaron a la capital en los más altos índices de delincuencia.

Sin embargo, esto no fue consecuencia de una reducción en la criminalidad que enfrenta la capital, donde se mantiene estable la tasa de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, sino de que en los tres estados la violencia ligada al crimen organizado y las ejecuciones se han desbordado.

En general, el número de víctimas de la delincuencia se incrementó a nivel nacional de 10.8% de la población en 2007 a 11.5% el año pasado; lo anterior, a pesar de los operativos conjuntos que realizan el Ejército mexicano y las policías en diferentes estados del país.

El estudio destaca que a nivel metropolitano los sitios con mayor prevalencia delictiva son Chihuahua y el DF, donde 19% de la población ha sido víctima de la delincuencia.

La encuesta destaca que uno de cada cuatro delitos se perpetra con algún tipo de arma, y de ellos en 34% de los casos el delincuente agrede a su víctima.

Como ocurrió el año anterior, el robo a transeúnte es el delito más frecuente (29.8%), seguido por el robo de autopartes, con 27 por ciento.

Al presentar los resultados, Luis de la Barreda, presidente del ICESI, resaltó el crecimiento de las extorsiones, que representa uno de cada 10 delitos en el país, y el alarmante índice de secuestros “permite estimar que ocurren en sus diferentes modalidades alrededor de 50 mil cada año”.

Desconfianza en las autoridades. En México, sólo 22% de los delitos es denunciado ante la autoridad, principalmente porque los ciudadanos no confían en las autoridades y consideran una “pérdida de tiempo” el acudir ante el Ministerio Público.

Percepción

La percepción de inseguridad ha obligado a modificar los patrones de conducta de las familias, ya que más de la mitad de los padres ya no permite a sus hijos salir a jugar a la calle; no usan joyas y no salen de noche.

fdm