Cruzada reduce en 57.5% cifra de pobres que no tenian ni para comer

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Foto Notimex

En el más reciente informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) se demuestra que el 57 por ciento de la población atendida por la Cruzada Nacional contra el Hambre ya no vive en pobreza alimentaria.

En conferencia de prensa, la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles, y el vocero del Gobierno de la República, Eduardo Sanchez, dijeron que el programa Sin Hambre seguirá siendo una estrategia de política social, integral y participativa, en el que la población sea parte de los proyectos productivos.

En conferencia de prensa conjunta, los funcionarios explicaron que la encuesta panel del Coneval se realizó entre beneficiarios de los 400 municipios en los que la Cruzada inició sus trabajos. En él se resalta que 4.2 millones de personas en todo el país ya comen mejor gracias a los comedores comunitarios y que, del 100 por ciento de las personas incluidas en el programa, se redujo a 42.5 por ciento las que tienen esta carencia.

Además, señalaron que hoy por hoy siete de cada diez beneficiarios tienen servicios de salud de los que carecían apenas hace dos años; que el rezago educativo bajó de 30.9 a 27.5 por ciento y que la carencia en seguridad social disminuyó 10 puntos porcentuales.

De igual forma, mencionaron que con los programas y el trabajo de las 19 dependencias federales involucradas en la Cruzada se mejoró la calidad en los espacios y servicios básicos en las viviendas de la población beneficiaria.

La titular de Sedesol resaltó la eficacia de la política social de nueva generación del Presidente Enrique Peña, misma que, dijo, ha concentrado su atención en la población con carencia alimentaria, y que hoy llega a 7.01 millones de mexicanos en todo el país, con acciones coordinadas de los tres órdenes de gobierno y la sociedad civil.

“Nadie, absolutamente nadie, puede regatear los avances de la Cruzada Nacional Contra el Hambre; y en el estudio, que no tiene precedente, el Coneval destaca la coordinación y focalización de esta estrategia integral destinada a llevar bienestar y desarrollo a los más pobres entre los pobres”, indicó.

Además, dijo que el gobierno de la república ha sido muy claro al señalar que para combatir la pobreza hay que generar más crecimiento, más empleos y mejor distribución del ingreso. Por ello, mientras las reformas estructurales se consolidan para lograr estos benefactores, la Cruzada protege a los más pobres.

En su oportunidad Eduardo Sánchez afirmó que el gobierno de la república se propuso desde el inicio de esta administración, transformar positivamente la vida de los mexicanos, sobre todo la de los más pobres, de quienes entonces vivían en carencia alimentaria, no tenían ingresos suficientes para adquirir una canasta básica ni acceso a servicios de salud, educación, vivienda y seguridad.

Aseveró que en una de las primeras acciones de su gobierno, el Presidente Enrique Peña anunció una profunda reforma a la política social. Por ello, se diseñó y puso en operación la Cruzada.

Informó que para medir el avance de este esfuerzo, se realizó el estudio del Coneval entre beneficiarios de los primeros 400 municipios en los que la Cruzada inició sus trabajos. Los resultados “demuestran que las carencias sociales en alimentación, educación, salud, acceso a la seguridad social, y servicios básicos de vivienda, han disminuido sensiblemente. Son evidencia de que la política social del Presidente acerca al México más justo e incluyente que todos queremos”.

El vocero presidencial refirió también que el trabajo cercano con las comunidades beneficiarias y la focalización de recursos para atender las necesidades que la propia gente define, han probado ser una ruta eficaz para mejorar las condiciones de vida de los más pobres.

En la conferencia se explicó sobre la alta representatividad de la encuesta que ofrece el Coneval, pues también presenta una disminución en los índices de carencia alimentaria en cinco municipios seleccionados: Zinacantán, Chiapas; Guachochi, Chihuahua; Mártir de Cuilapan, Guerrero; San Felipe del Progreso, Estado de México, y Tehuacán Puebla, donde el 60 por ciento de la población es indígena.