Lunes 6.07.2020 - 14:29

En Oaxaca, otro parto en la calle

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Foto Especial

Resignada porque le dijeron que regresara a su casa, pues aún le faltaban dos horas para entrar en labor de parto —pese a que había acudido al Hospital Pilar Sánchez Villavicencio con dolores—, Nancy Salgado López, de 21 años, tuvo a su bebé en la banqueta del nosocomio.

Pasaban de las 22:30 horas cuando Nancy, con contracciones más intensas se encaminaba a su casa. En ese momento fue cuando un guardia de seguridad del nosocomio ubicado en Huajuapan de León, Oaxaca, la sostuvo y la intentó ingresar nuevamente a la clínica, sin embargo la puerta estaba cerrada. Aunque insistió, la persona que atendía le dijo que la señora ya había sido revisada por los doctores y que ya la habían regresado a su casa.

Sin esperanza de ser atendida, Nancy se disponía a regresar a su domicilio en compañía de su madre, cuando una contracción más intensa la hizo doblarse del dolor justo en la banqueta del área de consulta externa. Ahí fue el lugar en que comenzó a expulsar al bebé sin ayuda médica.

“¡Vengan pronto que está teniendo al bebé! “Un médico pronto”. “Un médico por favor, que se nos va a morir el niño y mi hija”, gritaba la futura abuela.

La ayuda no llegó por parte de los médicos, enfermeras, camilleros, sino de la gente que pasaba por la zona y otros pacientes del hospital.

El único médico que salió en auxilio de la bebé intentó cubrir a la recién nacida del frío intenso de la noche y atender a la madre, a quien minutos antes él mismo había regresado.

“Tranquila. Ahorita la vamos a pasar. No se preocupe... ahorita viene una camilla...”, decía en tono nervioso el doctor que sostenía al bebé y que era cuestionado por la gente que había presenciado la negación del servicio.

Aún con el cordón umbilical, sin expulsar la placenta y con los gritos del médico que pedía una camilla para ingresarla, la bebé de tres kilos 350 gramos nació en la banqueta.