Protestan en la CDMX

Religiosos y familiares de desaparecidos exigen paz

La Estela de Luz fue el punto de partida rumbo a la Glorieta del Ahuehuete; pidieron al Gobierno federal revisar la estrategia de seguridad

Madres  y padres de personas desaparecidas, acompañadas de sacerdotes, realizaron una protesta por la Vida, la Paz y contra la Violencia, en la capital, ayer.
Madres y padres de personas desaparecidas, acompañadas de sacerdotes, realizaron una protesta por la Vida, la Paz y contra la Violencia, en la capital, ayer.Foto: Cuartoscuro
Por:
  • Yulia Bonilla

A causa de los hechos violentos que han sacudido la vida del país, integrantes de Iglesias por la Paz con Justicia y Dignidad, así como familiares de personas desaparecidas protestaron en la capital para demandar la pacificación del país.

La Estela de Luz fue el punto de partida rumbo a la Glorieta del Ahuehuete, que fue nombrada por colectivos como la Glorieta de los Desaparecidos en donde pidieron al Gobierno federal revisar la estrategia de seguridad.

Más tarde, el arzobispo Primado de México, Carlos Aguilar Retes, anunció su respaldo y participación en la oración por la paz que se llevará a cabo el 10 de julio, tras la convocatoria emitida por la Conferencia del Episcopado Mexicano.

A través de un comunicado, opinó que con la oración se iniciará el proceso de perdón social y personal que el contexto actual exige. Además, señaló que la Arquidiócesis tiene programada la jornada de oración por la paz en nuestra patria, en una misa que se realizará el 18 de septiembre.

Apenas el lunes, los obispos de Zacatecas y Morelos, Sigifredo Noriega y Ramón Castro, respectivamente, sugirieron al Gobierno acercarse al crimen organizado para frenar la ola de violencia.

Al respecto, el recién nombrado subsecretario de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), César Yáñez, dijo que se respetan los llamados, pero “creo que los debamos compartir como Gobierno”, pues agregó que el llamado no fue de la Iglesia católica, sino sólo de los dos párrocos.

“Se han mejorado los canales de comunicación con ellos y vamos a seguir estableciendo puentes, y vamos a seguir hablando para escucharlos, para que no haya malos entendidos ni nada por el estilo... Entiendo su preocupación o su interés por aclarar y dar con los responsables de los asesinatos y estamos empeñados en eso”, dijo.