“Si algo me preocupa es fallarle a la gente... y en este momento las Chivas”

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Foto Especial

Enrique Alfaro Ramírez fue elegido alcalde de Guadajara, con 51.62 por ciento de los votos en los comicios del pasado mes de junio frente al priísta Ricardo Villanueva y el panista Alfonso Petersen. En una entrevista muy personal, Alfaro, quien inició su carrera política en las juventudes del PRI, donde militó hasta 2005, habla de su infancia y de su etapa como estudiante del Colegio de México; pero también de su visión de gobierno. Afirma que en su agenda tiene como meta incluir la figura de revocación del mandato en la legislación local. Dice que su mayor pasión es viajar.

Bibiana Belsasso: Ganaste la alcaldía de Guadalajara con unos números altísimos, eso genera muchas espectativas. Si tú ganas con poco margen la sociedad no te exige tanto, a ti te va a exigir muchísimo.

Enrique Alfaro Ramírez: Qué bueno que así sea, en efecto, entre más contundente es tu victoria en las urnas, tu responsabilidad y la expectativa de la gente es mayor. Vamos a enfrentar un escenario primero muy difícil, en términos presupuestales, con una ambiente en materia de seguridad sumamente complejo, pero sí creo que se puede construir un buen gobierno.

No estoy preocupado por no poder estar a la altura de la expectativa de la gente, lo que creo es que tenemos que ser muy precisos en qué nos vamos a concentrar, cuál va a ser la gran apuesta, cómo podemos lograrlo sin hacer grandes obras. Sí podemos hacer cambios pequeños que pueden ir transformando la percepción de la gente sobre su gobierno, el principal es no robarle el dinero.

Belsasso: Tuviste dos padres muy importantes, tu padre fue rector de la Universidad de Guadalajara y tu mamá siempre trabajó apoyando en estos movimientos ciudadanos. Platícame de esos años, cómo eran tus papás contigo.

Alfaro Ramírez: Mi papá fue un político que empezó desde abajo, desde director de una preparatoria hasta rector en la Universidad de Guadalajara. Me tocó vivir esa etapa complicada en mi infancia. La vida del papá cuano se dedica a la política nunca es fácil, pero siempre fue extraordinario.

Belsasso: ¿Por qué no era fácil para ti?

Alfaro Ramírez: Lo veía poco, porque era limitado el tiempo que podíamos estar juntos; sin embargo, todo su tiempo libre siempre se lo dedicó a su familia y es sin duda un gran recuerdo. Por su parte, mi madre, trabajadora social que venía de una familia de empresarios, hacía por vocación esto. Siempre fue muy cariñosa. Tengo buenos recuerdos

de mi infancia.

Belsasso: ¿Tienes un hermano?

Alfaro Ramírez: Sí, es abogado. Con él tuve una relación complicada en la infancia porque tenemos personalidades muy distintas, pero hoy es, sin duda, mi

mejor amigo.

Belsasso: En algún lugar leí que decía tu madre: ‘¡no, hombre, Enrique nunca se peleaba con nadie!, era un niño muy tranquilo’, ¿es cierto eso?

Alfaro Ramírez: Sí, era tranquilo, pero me volví medio intranquilo cuando era más grande. Fui un niño muy tranquilo y estudioso, pero empecé medio a perder el camino de la tranquilidad en la preparatoria, me volví un poco más vago.

Belsasso: Sí, porque no puedes no confrontarte con nadie y estar en este mundo de la política.

Alfaro Ramírez: Claro, la prepa fue un cambio en términos de mi personalidad y de mi manejo personal; dejé de ser muy estudioso, pero también fue la etapa en la que conocí a mis mejores amigos, los que hoy me acompañan en el proyecto político, con los mismos con los que hacía grilla en la prepa, hoy, hago política, son mis amigos de toda la vida.

Belsasso: ¿Ahí conoces a Lorena, tu esposa?

Alfaro Ramírez: La conocía desde niña porque su padre es el doctor de mi familia de toda la vida, nos conocimos de muchos años, nos volvimos a encontrar en el año 2000 después de un buen rato. Yo me vine a estudiar a México y después de eso nos volvimos a encontrar.

Belsasso: ¿Cómo fue llegar, por ejemplo, a este lugar que es maravilloso al Colegio de México a estudiar, después de venir de Guadalajara de un ambiente mucho más protegido?

Alfaro Ramírez: Una gran experiencia, el Colegio de México para mí fue una de las lecciones de vida más importantes, sobre todo por la disciplina que te inculcan, por la exigencia que hay en términos académicos, es una institución a la que le tengo un gran respeto. También considero que me sirvió mucho venirme a vivir cuatro años a México, estuve trabajando en la Secretaría de Desarrollo Social, en el programa de 100 Ciudades, me tocó conocer más de 90 ciudades del país, viajé mucho y me sirvió para conocer el país. Después, la experiencia de la Maestría fue extraordinaria, entendí que no es lo mío.

Belsasso: ¿La academia?

Alfaro Ramírez: Así es, el mundo de la academia, me gusta más la política, pero fue una experiencia muy interesante porque aunque no había sido un estudiante ejemplar en la facultad, era de promedio de ocho, en el Colegio de México me apliqué y fui siempre el mejor promedio de la Maestría en Estudios Urbanos.

Belsasso: Dicen que tu papá tomó decisiones drásticas en su carrera política, cambiando de un partido a otro, enfrentándose con distintas autoridades, tú has hecho lo mismo, ¿eso se aprende?, ¿ha sido casualidad?

Alfaro Ramírez: A mi padre, le tocó vivir en otro momento de la vida política de México, en donde no había más que PRI y él nunca fue priista, nunca aceptó ser priista, teniendo las posiciones que tuvo en la Universidad de Guadalajara, la universidad tradicionalmente tenía posiciones de diputados, de senadores, pero él nunca tuvo un cargo de elección popular, se dedicó y fue de toda su vida un político universitario, pero siempre aguerrido: fue líder estudiantil y creo que el carácter, sí, de ahí viene.

A mí me ha tocado una historia muy curiosa. Aunque yo empecé mi carrera en el tricolor, a mí me tocó conocer al PRI de la oposición, nunca viví en el PRI del gobierno, creo que mi formación en la trinchera de la oposición me ha servido mucho, ha forjado mi carácter y hoy que tenemos una responsabilidad de gobierno en la que estará a prueba nuestra capacidad. Ya tuve la oportunidad de ser presidente municipal y siempre he sido así, un político aguerrido.

Belsasso: ¿Es más fácil hacer campaña desde una posición que no está en el poder?

Alfaro Ramírez: En términos de discurso, tal vez sí, pero no es fácil enfrentarte al dinero que se puede ejercer desde el poder cuando enfrente tienes un sistema que está acostumbrado a usar los recursos públicos para sus fines políticos, entonces la ruta que nosotros hemos seguido ha sido un camino cuesta arriba, cuando empezamos a construir nuestro proyecto con identidad propia, primero ganamos el primer municipio en la historia de la ciudad de Guadalajara, la primera alcaldía metropolitana con un partido distinto al PRI o al PAN, ese fue el primer paso, Tlajomulco.

Belsasso: Fue un escándalo que no ganara el PRI ahí.

Alfaro Ramírez: Claro, fue nuestro primer paso importante, después de ganar Tlajomulco decidimos que desde ahí podíamos construir un proyecto estatal, nadie nos creía y nos quedamos a un paso de ganar el gobierno de Jalisco, nos convertimos en una fuerza política que ganó toda la zona metropolitana y, bueno, este paso que dimos hoy, que nos permite ser ya la primera fuerza política de nuestro estado y un proyecto que tiene hoy la responsabilidad de gobernar la segunda ciudad más grande de México.

Belsasso: Cuando estuviste en la Alcaldía de Tlajomulco decías que la ciudadanía podía elegir si querían que sus gobernantes se quedaran en el poder o no, ¿cómo fue este proceso? porque efectivamente se hizo una consulta ciudadana al segundo de asumir el cargo.

Alfaro Ramírez: Sí, al segundo año, a la mitad del gobierno, hasta donde sé y he podido investigar, fui el primer presidente municipal en la historia del país, que hace formalmente una consulta de ratificación de mandato.

Belsasso: A ver, ¿legalmente se puede hacer eso?, porque, ¿qué pasa si de repente te dicen queremos que te vayas?

Alfaro Ramírez: Te voy a platicar una anécdota, como diputado local en Jalisco presenté una vez una iniciativa para que esta figura quedara regulada en la ley, saqué un voto con mi iniciativa, el mío, los políticos no quieren rendir cuentas.

Belsasso: Pero si tú tienes la iniciativa, ¿qué pasa?

Alfaro Ramírez: Te voy a decir cómo lo hicimos, porque no existe la figura jurídica como tal, pero lo que realicé fue firmar mi separación del cargo, mi licencia, la hice pública y llamé a una consulta, a un referendo.

Belsasso: Te pregunto tan incisivamente este tema porque, finalmente, ahora que llegas a la alcaldía de Guadalajara la gente que votó por ti, quiere saber si van a poder hacerte renunciar en caso que no funciones.

Alfaro Ramírez: Claro, en aquel momento fue una decisión personal; hoy, lo hemos convertido ya en reglamento en los municipios que gobernamos, nueve en Jalisco y ahora vamos a gobernar 26. En Guadalajara, en el próximo gobierno, la gente va a tener derecho de correr a su presidente municipal si no cumple con su trabajo, ese debería de ser un derecho de todos los mexicanos.

Belsasso: Ahora, vas a tener el Congreso, prácticamente, que va a estar Movimiento Ciudadano con una gran mayoría, ¿no la van a pasar, esta ley, para que se haga estatal?

Alfaro Ramírez: La debemos hacer, va a ser una iniciativa fundamental para nosotros, hoy lo vamos a manejar inicialmente como reglamento municipal, pero está en nuestra agenda política poder incluir la figura de revocación de mandato en la legislación local, inclusive en la Constitución Política del estado de Jalisco.

Belsasso: Enrique Alfaro, ¿qué te quita el sueño?

Alfaro Ramírez: Sólo las Chivas, en este momento. Las derrotas del partido. No soy un político que viva preocupado, no me gusta vivir con miedo, nunca.

Si hay algo que me preocupa es fallarle a la gente, esa es mi principal preocupación, pero no tanto como miedo, sino como motivación, como motor para trabajar. Hay una gran expectativa en Guadalajara, me hace sentir muy honrado que al salir a la calle la gente me trate distinto a como normalmente se trata a los políticos y yo quiero mantener eso siempre.

Belsasso: ¿Te gusta mucho el futbol, verdad?

Alfaro Ramírez: Uy, mucho, mucho.

Belsasso: Ahorapreguntas cortas, respuestas cortas. ¿Qué te gusta leer?

Alfaro Ramírez: Me gustan leer biografías políticas, novelas, leer a Luis Spota, es mi favorito de los autores mexicanos; mi libro favorito es Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar. Eso es lo que me gusta leer.

Belsasso: ¿Qué te gusta comer? Tortas ahogadas

Alfaro Ramírez: Tortas ahogadas, por supuesto. Me gusta mucho la comida japonesa y soy carnívoro.

Belsasso: En tus tiempos libres, ¿qué haces?

Alfaro Ramírez: Disfruto mucho a mis hijas, es mi pasión, me gusta mucho ir al cine; no fallo, cada 15 días voy al estadio, soy de placeres muy elementales, dejé hace tiempo de realizar lo que más me gustaba: viajar.

Tengo tiempo sin hacerlo y siempre he tenido una vocación para conocer hasta donde me alcance el tiempo.

Belsasso: ¿Y por qué no has viajado?, porque, finalmente, trabajando sí te puedes hacer tiempo.

Alfaro Ramírez: En los últimos años he tenido una carga de trabajo muy pesada, pero sí he tenido la fortuna de poder conocer muchos lugares que me he propuesto, sí soy, como dicen en mi tierra: pata de perro, un caminante.

Belsasso: ¿Cuál ha sido el día más triste en tu vida?

Alfaro Ramírez: El día que murió mi mejor amigo en la preparatoria.

Belsasso: ¿Quién era?

Alfaro Ramírez: Se llamaba Javier, le decían El Güero y murió en un accidente de tránsito por andar alcoholizado.

Belsasso: Imagino que eso marcó muchísimo a ti y a todos tus amigos, ¿no?

Alfaro Ramírez: Fue una experiencia dura. Por otra parte, el día más triste de mi carrera política, fue cuando perdí la elección de Tlajomulco a los 28 años, fue la primera elección que no gané y fue una gran lección de vida, dolorosa, pero formativa.

Belsasso: ¿El día más feliz en tu vida?

Alfaro Ramírez: Los días que han nacido mis hijas, los más felices.

Belsasso: Complétame esta frase. Enrique Alfaro es…

Alfaro Ramírez: Luchador