Violencia, horas frente al televisor, exigencias… factores del estres escolar

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Por:

Gráfico La Razón

En los últimos diez años incrementó el número de niños de padece estrés escolar. Uno de los factores es la sustitución del contacto afectivo por las relaciones virtuales por lo que las experiencias básicas de seguridad y afecto no se viven plenamente, explica a La Razón la psicóloga María

Elena Sánchez Azuara.

La especialista asegura que varias horas frente al televisor, los videojuegos y aparatos electrónicos sustituyen el contacto humano y alteran el desarrollo de los procesos naturales del desarrollo en los menores, por ello es importante que los padres determinen horarios a este tipo de actividades.

Estudios recientes revelan que el uso excesivo de las nuevas tecnologías provoca ansiedad, adicción y desmemoria. Aunque la edad en que se desarrolla una mayor adicción al uso de dispositivos es de los 13 a los 22 años; es importante que desde la niñez los padres pongan límites acerca de su utilización.

De acuerdo con la doctora del Departamento de Psicología Social de la UAM, también la escuela puede ser generadora de estrés cuando a los niños se les

presiona con exigencias que superan o rebasan sus límites de

conocimientos acordes a las características naturales del menor; otros factores son el no poder vivir experiencias básicas de seguridad y afecto, o si un menor vive en violencia familiar o social.

Cuando un niño se muestra tímido, temeroso, inquieto y agresivo, así como identificado con déficit de atención, debe alertar tanto a padres como maestros ya que pueden ser síntomas de estrés escolar.

Para prevenir o mitigar este padecimiento es importante que los niños “sientan la seguridad de los límites que les plantean los adultos, quienes les proporcionan los primeros cuidados y el afecto, generalmente los padres”, afirma Sánchez Azuara.

Reconoce que actualmente el estudio sobre el estrés escolar ha avanzado sobretodo en cuanto a la prevención, ya que se difunde la importancia de comprender el significado de las carencias en la primera infancia referidas a experiencias básicas de seguridad

y afecto.