Miguel Ángel Mancera, ahora o nunca

SOBRE LA MARCHA

El todavía Jefe de Gobierno de la CDMX tiene la última palabra. Los poderes fácticos del PRD están con él. Si de verdad quiere aparecer en la boleta electoral para Presidente el año que viene, la decisión debe asumirla ya.

Las cartas que predicen su futuro están a la vista. Por el lado del Frente, mal llamado ciudadano, Ricardo Anaya está resuelto a imponerse y para ello ocupará, si se dejan, a Mancera y al exgobernador de Puebla Rafael Moreno Valle.

Anaya busca simular una precampaña interna en la cual los millones de spots que ha usurpado con cargo al erario definan encuestas, complementos metodológicos a modo y la aritmética de votos obtenidos vs. posiciones de poder harían el resto. Anaya, candidato; Mancera y Moreno Valle, a la pepena.

Si Mancera da el paso, se postula por el PRD y Moreno Valle se lanza desde Nueva Alianza (si Meade no seduce antes a Luis Castro), entonces Anaya pondrá a Derbez, Ruffo y Romero Hicks a legitimar su acceso a la boleta.

Ante tal escenario Miguel Mancera debe tener claro que el mejor futuro posible para él es aquel donde sea él quien decida, no Anaya; menos un Dante Delgado que ni siquiera consiguió que Enrique Alfaro fuera el candidato del Frente para el gobierno de Jalisco; en cambio el dueño de MC es, por el momento, el nuevo escolta político de Anaya, que responde con amenazas a las amenazantes definiciones perredistas.

Si bien Mancera siempre fue la carta natural del PRD para la contienda frente a López Obrador, Meade, Zavala y Rodríguez Calderón, el cierre de filas de Silvano Aureoles, Graco Ramírez, Chuchos, Galileos, ADN y significativamente el de Alejandra Barrales, es el momento de inflexión donde la duda no cabe.

Miguel Ángel Mancera apostó por el llamado cuarto polo, por una candidatura sin militancia (como la de José Antonio Meade), creyó en el Frente, confió en la líder de su partido para que velara por intereses grupales más allá de su propia candidatura a la CDMX.
El Jefe de Gobierno cree sinceramente en el poder de la unión política; sin embargo, el Frente PAN-PRD-MC se ha convertido en una plataforma política, no ciudadana, copada y manipulada por un moderno encantador de serpientes, joven líder político cuya ambición le exige la misma definición que enfrenta Mancera, ahora o nunca. Y Anaya quiere ahora.

Paz sin justicia, insiste AMLO. Las críticas por su idea de amnistía a jefes criminales en busca de la paz en México arrecian, desde mandos castrenses hasta la academia ocupada de esos temas, experiencias internacionales de fracasos dolorosos cuando el imperio de la ley se somete a la ocurrencia política que no es capaz de ver que aún la ansiada pacificación de México exige justicia como ingrediente central.

Carlos Urdiales

Carlos Urdiales

Chilango desde 1964, comunicólogo con aspiraciones periodísticas. Formado en la radio informativa, madurado en la televisión y feliz en la prensa impresa. Disfruto el reto de las redes sociales y los nuevos formatos multiplataforma. Nada me deja de asombrar, nada doy por sentado. La compleja realidad, simplifica la vocación que no claudica. Gracias siempre por leer.
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