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Foto: Especial
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La perspectiva para el sistema bancario de México será estable, con base en las expectativas de acreedores que mostrarán confianza pese a posibles riesgos del entorno que no afectará el sistema financiero, señaló la calificadora Moody’s. Prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) real de México crecerá 2.3 por ciento este año y 2.5 por ciento en 2019. 

“No está claro cómo es que el presidente electo Andrés Manuel López Obrador podría cambiar la política económica, pero las dinámicas de crecimiento no cambiarán. Los bancos continuarán registrando una rentabilidad robusta y sólidos colchones de capital, lo cual los protegerá contra un deterioro en la calidad de activos”, apuntó la calificadora.

De acuerdo con la calificadora, las morosidades seguirán siendo bajas a pesar del deterioro en las carteras de consumo, es decir, los préstamos sólo representaron el 2.2 por ciento de todos los préstamos en junio de 2018, a pesar de un ligero aumento en el segmento de consumo.

Mientras tanto, el deterioro adicional será manejable debido a la prudencia, la suscripción y la cobertura adecuada de reservas para la pérdida de préstamos, mientras que una menor inflación reducirá riesgos de préstamos al consumidor.

Gráfico: La Razón de México
Gráfico: La Razón de México

Asimismo, la dependencia de los fondos del mercado seguirá siendo limitada, así como la amplia financiación de depósitos y liquidez, compuesto en gran parte por valores del gobierno, mitigará los riesgos de vuelco y reprecio. Los amplios márgenes soportarán fuertes ganancias, es decir,  altas tasas de préstamos y acceso a bajo costo, los depósitos impulsarán los márgenes y ayudarán a los bancos a absorber los costos de crédito aún altos.

Después de invertir en el país, los bancos también comenzarán a beneficiarse de costos operativos más bajos, mientras que la voluntad del gobierno, de apoyar a los bancos, seguirá siendo alta.

Asimismo, Moody’s asegura que el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, no ha dado ninguna muestra de que planee inmiscuirse con los bancos, sino todo lo contrario, el equipo del Presidente ha indicado que espera asociarse con los bancos para lograr sus objetivos, incluyendo promover el desarrollo de la infraestructura, la vivienda y las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

No obstante, el reto es el bajo nivel de penetración financiera en el país, y la alta rentabilidad de los bancos podrían convertirlos en un objetivo tentador, dado las limitaciones fiscales.

  • El Dato: Analistas tienen altas expectativas y apuntan que AMLO se apoyará de las instituciones financieras para lograr sus planes de infraestructura y sociales.