Adolescente suicida del EI mata a 51 en Turquía

Adolescente suicida del EI mata a 51 en Turquía
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En Beirut

La sombra del terrorismo yihadista vuelve a planear sobre Turquía. Aunque ningún grupo se había atribuido al cierre de esta edición la masacre del sábado pasado en una boda kurda en Gaziantep, a 50 kilómetros de la frontera con Siria, las sospechas caen sobre el Estado Islámico. Una revancha por su última derrota en la localidad fronteriza siria de Manbij, que fue liberada hace diez días por las Fuerzas Democráticas Sirias, una coalición de mayoría kurda. Esta comunidad ha sido la primera víctima en Turquía de los terroristas.

Este 2016 está siendo el año más negro de Turquía. Atentados suicidas o explosiones con bombas, perpetrados por yihadistas o grupos armados separatistas kurdos, parecen haberse convertido en rutina. Al sobresalto y el temor en el cuerpo de que cualquier día puede estallar una bomba se suma la inestabilidad sociopolítica generada tras el fallido golpe de Estado del mes de julio.

El ataque suicida de la noche del sábado que trasformó una feliz celebración de boda en un trágico baño de sangre fue cometido por un niño no mayor de catorce años. El pequeño kamikaze le arrebató la vida a más de medio centenar de personas y dejó heridas al doble de ellas. De estas últimas, 69 siguen bajo tratamiento en hospitales y 17 se encuentran en estado grave, lo que hace prever que el balance de fallecidos sea superior.

Desde el inicio, las autoridades turcas apuntaron al terrorismo como el móvil del ataque en Gaziantep, y ayer el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, confirmó esa teoría citando a los servicios de seguridad del país. “Los primeros indicios de los que disponen nuestros organismos de seguridad apuntan al EI, y trabajan en ello”, declaró Erdogan. También aseguró que el autor del atentado fue un adolescente, aunque no especificó si lo perpe tró mediante control remoto o de manera presencial.

La masacre “la cometió un atacante suicida de entre 12 y 14 años de edad que se hizo detonar o fue detonado”, dijo el mandatario en declaraciones a la cadena NTV.

“Es cierto que últimamente se ha hablado de que EI tenía esa estructura o posición en Gaziantep. Se han realizado y se realizan varias operaciones intensas, y desde luego ahora nuestras Fuerzas de Seguridad continuarán con un trabajo aún mucho más intenso”, añadió Erdogan.

El presidente turco no desperdició la ocasión para lanzar otro dardo contra el resto de grupos que se enfrentan al poder e intensificar así su discurso de lucha antiterrorista: “Para nosotros no cambia nada de dónde procede el terror”, dijo en alusión al

extremismo kurdo del proscrito Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) o a los seguidores del predicador conservador Fethullah Güllen, al que considera el cebrero de la fallida asonada. “Puede ser el terror de la FETÖ (la cofradía gülenista), del PKK, del EI o de PYD-YPG (las milicias kurdas) al otro lado de la frontera siria: para nosotros todas son organizaciones terroristas”, subrayó.

Aunque esta vez las víctimas fueron miembros del partido de la izquierda prokurda HDP, tercera fuerza política del Parlamento de Turquía, a la que Erdogan y su formación, el Partido de la Justicia y Desarrollo (AKP) tachan de cómplices del PKK.