Jueves 22.10.2020 - 21:22

Benedicto empuja a la Iglesia a regularlo

Benedicto empuja a la Iglesia a regularlo
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Un embrollo sobre la participación del exPapa, Benedicto XVI, en un libro, provocó los llamados de algunos funcionarios del Vaticano para que se establezcan reglas claras sobre el estado de cualquier futuro pontífice que pueda renunciar, en lugar de gobernar de por vida.

Fuentes de altos funcionarios contaron a Reuters que esperan que el Papa Francisco aborde el tema después de la muerte de Benedicto, quien en 2013 se convirtió en el primer sucesor de San Pedro en abdicar en 700 años.

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La idea de tales reglas, que, según fuentes, ya se discuten de manera informal, es importante porque, como las personas viven más tiempo que en el pasado, puede convertirse en la nueva normalidad para que los papas renuncien.

Francisco, de 83 años de edad, dijo que él también dimitiría si la mala salud le impidiera administrar adecuadamente a la Iglesia católica, de mil 300 millones de miembros, como lo hizo Benedicto.

“El Papa emérito ha sido arrastrado una vez más a un juego de poder indecoroso contra Francisco. El Papado emérito ha demostrado ser una institución desordenada y vulnerable a la manipulación”

Austen Ivereigh

Autor de dos biografías de Francisco

La ley romana dicta que un Papa puede renunciar, pero carece de reglas específicas sobre su estado, título y prerrogativas. El tema explotó esta semana, en medio de una controversia en torno a un libro firmado por Benedicto XVI y el cardenal conservador, Robert Sarah, uno de los principales tradicionalistas del Vaticano, sobre el tema del celibato sacerdotal.

En la víspera de la publicación, el Papa emérito solicitó que su nombre fuera eliminado como coautor, en la portada, pero los editores se negaron. Sarah aseguró que Benedicto sabía que aparecería su nombre y fotografía de manera destacada y desestimó las acusaciones de que había manipulado al expontífice.

“El Papa emérito ha sido arrastrado, una vez más, a un juego de poder indecoroso contra Francisco”, escribió Austen Ivereigh, autor de dos biografías de Francisco, y agregó que “el papado emérito ha demostrado ser una institución desordenada y vulnerable a la manipulación ...”

“Los símbolos se comunican, enseñan. Si no eres el Papa, no debes vestir de blanco. Tener dos hombres vestidos de blanco sentados uno al lado del otro los hace parecer iguales, cuando no lo son”

Tom Reese

Comentarista católico para Religion News Service

Los partidarios de Francisco ven el libro como una interferencia de los conservadores de la Iglesia, como Sarah, que llega cuando el Papa considera permitir que hombres casados mayores sean ordenados en las zonas más remotas del Amazonas, para hacer frente a la escasez de sacerdotes en la región.

Desde que renunció, Benedicto XVI ha permitido de manera ocasional que sus opiniones sobre temas específicos se transmitan fuera del Vaticano, para alegría de otros conservadores, que las han usado como municiones para competir contra el papado más progresista, el de Francisco.

Las renuncias de un Papa siguen siendo tema inexplorado en la Iglesia. Días antes de que Benedicto abdicara, el 28 de febrero de 2013, escribió sus propias reglas, y se autoproclamó con el título de Papa emérito; también se permitió vestir de blanco y vivir en el Vaticano.

LOS SÍMBOLOS IMPORTANTES. Algunos críticos de la Iglesia creen que Benedicto XVI debió alejarse más del papado y cumplir estrictamente su promesa de “permanecer oculto del mundo” después de abdicar.

“En la Iglesia católica, los símbolos son importantes”, dijo el padre Tom Reese, autor y comentarista católico con sede en Washington para Religion News Service. “Los símbolos se comunican, enseñan. Si no eres el Papa, no debes vestir de blanco. Tener dos hombres vestidos de blanco sentados uno al lado del otro los hace parecer iguales, cuando no lo son”, escribió.

Reese dijo que un expontífice no debe llamarse Papa, debe volver a usar el atuendo rojo o negro de un cardenal o sacerdote, y debe volver a usar su propio nombre.

Como un Papa es también obispo de Roma, Reese y otros expertos han sugerido que un expontífice debería llamarse “obispo emérito de Roma”.

Entonces estaría sujeto a las mismas reglas escritas, actualizadas por última vez en 2004, que cubren a todos los obispos que viven en el retiro.