“Con un muro, Irlanda estará bien tras Brexit”

“Con un muro, Irlanda estará bien tras Brexit”
Por:

Donald Trump llevó al límite su intromisión respecto al Brexit.Ayer, apenas pisó suelo irlandés, donde llegó por primera vez en calidad de presidente de Estados Unidos, intentó asegurarle al país que la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea funcionaría bien con un muro o una frontera duda.

Los comentarios del magnate al primer ministro, Leo Varadkar, pasaron por alto el hecho de que si algo desea Irlanda es evitar una frontera dura y con controles aduaneros en lo que será el único límite terrestre entre Reino Unido y la UE.

El presidente tampoco mostró sensibilidad hacia el golpe histórico que este divorcio constituye para los irlandeses, a quienes aún duelen los 3 mil 600 muertos que dejó la partición del país con la provincia británica de Irlanda de Norte, tras una confrontación entre comunidades católicas y distritos protestantes, a finales del siglo XX.

Trump, quien ha sido un gran defensor del Brexit, y lo demostró en estos días al recomendar una salida sin acuerdo y con el espaldarazo a los líderes más euroescépticos de Gran Bretaña, se refirió ahora al país que podría resultar más afectado que cualquier otro en el bloque de 27 miembros comunitarios.

Entre la República de Irlanda (miembro de la UE) y Reino Unido aún se debate cómo mantener abierta la actual frontera de 500 kilómetros después del Brexit y asegurarse de que no ponga en peligro dos décadas de paz en la zona; éste es el problema más difícil de tratar en los tortuosos esfuerzos británicos por irse y quizá fue la razón del fracaso en las negociaciones que encabezó la saliente primera ministra Theresa May.

“Sé que es un gran punto de discusión  (la frontera irlandesa) con respecto al Brexit. Estoy seguro de que en el futuro, su muro, su frontera va a funcionar bien”, dijo Trump a la prensa, al llegar al país.

Trump también dijo a Varadkar que el problema con “su muro” es similar a la situación fronteriza en EU, antes de que el primer ministro irlandés interviniera para decir que lo que Dublín quiere evitar es una barrera física entre ambos lados.

El acuerdo de paz del Viernes Santo de 1998, que, por cierto, Estados Unidos ayudó a negociar, terminó en gran medida con la violencia que aquejaba a las Irlandas y que les dio gran estabilidad.

Los comentarios de Trump sobre muros y barreras en Irlanda contrastaon con la postura de la líder de la Cámara de Representantes de EU, Nancy Pelosi, quien el mes pasado visitó ambos lados de la frontera irlandesa para advertir que sus colegas legisladores no aceptarían ningún acuerdo del Brexit que terminara socavando la paz en la región.

A pesar de la polémica, el primer ministro irlandés, quien se limitó a dar una simple bienvenida al magnate, hizo un esfuerzo por dar otra interpretación a los dichos del presidente, al asegurar que éste entendió, durante sus conversaciones, que el Brexit no puede resultar en el regreso de una dura frontera en la isla.

“Él quiere mantenerla (la frontera) abierta y cree que se puede hacer. No entramos en detalles particulares sobre cómo cree que puede pasar, pero entiende que tiene que ser un objetivo compartido”, minimizó Varadkar.

Varadkar, quien anteriormente se mostró resistente a invitar al mandatario estadounidense a Dublín, cuando era ministro de gabinete, flexibilizó su determinación después de asumir el cargo de primer ministro en 2017, ayer recibió a Trump en el aeropuerto y  le expresó que era un gran placer darle la bienvenida a Irlanda.

El Dato: El viaje de Trump a Irlanda será mucho más discreto, ya que el presidente pasará casi todo su tiempo en uno de sus campos de golf.

Alquila a funeraria limusinas para nueva visita oficial

El presidente Donald Trump no deja de causar revuelo en su gira por las islas británicas. La última anécdota, ya instalado en Irlanda, fue la particular contratación, por parte de los servicios de la Casa Blanca, de la flota de limusinas Mercedes Clase E de la empresa JP Ward Sons, una funeraria irlandesa.

La administración Trump pagó a la empresa familiar con sede en Bray, cerca de un millón de dólares, según el portal oficial que registra los gastos del gobierno, y que recogió The Guardian.

Las facturas de hotel de la comitiva presidencial también fueron objeto de escrutinio. Los documentos del Departamento de Estado muestran que los contribuyentes estadounidenses han gastado un millón 223 mil 230 dólares en alojamiento VIP en el hotel InterContinental en Park Lane en Mayfair, Londres.

Después de cerrar su escala irlandesa, el mandatario volará a Normandía para continuar con las conmemoraciones del Día D, este jueves, luego regresará a Irlanda para otra ronda de golf.

JP Ward Sons, famosa entre irlandeses y británicos por sus servicios funerarios, recientemente también alquila su flota de limusinas destinada a los dolientes, a cualquier persona que quiera viajar con estilo, en su paso por las islas.

Te puede interesar:

http://www.3.80.3.65/mundo/fijan-en-50-mdd-fianza-para-naason-joaquin-garcia/

http://www.3.80.3.65/mundo/trump-apuesta-por-quedarse-con-la-rebanada-britanica-de-la-ue/