Corea del Norte frena deserción con bombas

Corea del Norte frena deserción con bombas
Por:

Para evitar la deserción de sus tropas, el régimen de Kim Jong- un colocó a lo largo de su frontera sur miles de minas explosivas, según informaron fuentes del gobierno surcoreano.

La información fue dada a conocer por autoridades de Seúl mientras continúa la deserción de norcoreanos. Ayer tres hombres abandonaron su país a través del mar donde fueron rescatados por la Guardia Civil Costera de Corea del Sur.

El sábado pasado Thae Yong Ho, ex ministro de la embajada norcoreana en Londres, desertó de su puesto y se exilió en Seúl. Pyongyang señaló que el funcionario era investigado por presuntos delitos sexuales, malversación de fondos y filtración de información crucial para el Estado.

Según estimaciones de Surcorea, en la nación vecina las huidas han aumentado un 16 por ciento en lo que va del año. La agencia Yonhap aseveró que para frenar el abandono de sus habitantes colocaron las minas antipersonas.

“Varias minas terrestres puestas por Corea del Norte fueron vistas en el lado norte de un puente en (la localidad de) Panmunjom la semana pasada”, dijo la fuente.

Ese pequeño paso, conocido como el Puente de no retorno, se encuentra dentro de Panmunjom, la aldea donde se firmó el armisticio que puso fin a la guerra entre las dos Coreas en 1953, y se extiende por la línea de demarcación militar entre los dos países.

Se trata de la primera vez que se han visto minas plantadas en Panmunjom desde el acuerdo de armisticio, aunque dos soldados surcoreanos resultaron mutilados en agosto último en una explosión atribuida a Pyongyang en la parte oriental de su frontera con el Sur.

Un funcionario militar surcoreano afirmó que el movimiento en la frontera del Norte muestra un posible malestar ahora entre los soldados norcoreanos de primera línea, ya que en el pasado los militares desertores eran en su mayoría de otras áreas.

De acuerdo con los informes, Pyongyang elige a los militares de primera línea por su lealtad al régimen comunista, ya que a menudo están expuestos a las operaciones psicológicas del ejército de Corea del Sur a lo largo de la zona desmilitarizada.

Esa área de seguridad militar abarca cuatro kilómetros de ancho y divide a las dos Coreas.

Las fuerzas surcoreanas conducen desde hace un año campañas de mensajes críticos hacia el régimen norcoreano a lo largo de la zona fronteriza y transmiten información ajena al país como parte de una guerra psicológica.