Lunes 3.08.2020 - 07:35

Dicta que el voto popular debe respetarse

Corte de EU ya prevé una elección cerrada

Obliga a los delegados, que deciden quién será el presidente, a sufragar con apego a la voluntad ciudadana; el fallo puede ayudar a resolver un empate Trump-Biden

Trump
Electores de Texas participan en comicios primarios, a principios de año.Foto: AP
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La Corte Suprema de EU dictaminó ayer, por unanimidad, la obligatoriedad de que los delegados que al final eligen al presidente respalden el voto popular de sus distritos en el Colegio Electoral.

El fallo, a menos de cuatro meses de las elecciones generales, podría ser definitorio en una carrera decidida por solo unos pocos votos, como se prevé que ocurra en la próxima contienda, en la que el actual mandatario, Donald Trump, se enfrenta al demócrata Joe Biden. Se necesitan 270 votos del Colegio electoral para ganar la Casa Blanca.

Con esta decisión, los estados tendrán la facultad de indicar a los “delegados que no tienen motivos para revertir el voto de millones de ciudadanos”.

El margen más cercano del Colegio Electoral en los últimos años fue en 2000, cuando el republicano George W. Bush recibió 271 votos contra 266 del candidato demócrata Al Gore.

En 2016, el año en que resultó ganador Donald Trump, un grupo de delegados se rehusó a votar por Hillary Clinton, a pesar de que la exsecretaria de Estado conquistó la mayoría en sus distritos.

Hoy, la Corte Suprema de Estados Unidos reafirmó por unanimidad el principio fundamental de que el voto del pueblo debería importar al elegir al presidente

Bob Ferguson, Fiscal del estado de Washington

“Hoy, la Corte Suprema reafirmó por unanimidad el principio fundamental de que el voto del pueblo debería importar al elegir al presidente”, dijo el fiscal general del estado de Washington, Bob Ferguson (demócrata) en un comunicado. “Muchos observadores, incluidos varios jueces, señalaron que las próximas elecciones podrían haber sido arrojadas al ‘caos’ sin esta decisión”.

La resolución podría obstaculizar cualquier esfuerzo para que alguno de los equipos de campaña influya en los delegados de tal forma que desafíen el voto popular.

En la actualidad, 32 estados y la capital estadounidense, Washington DC, cuentan con leyes que exigen que sus delegados cumplan con el resultado de la elección. Pero sólo 11 de esos estados tienen leyes que les permite anular una “decisión infiel” de estos actores políticos, incluso arrebatarles el cargo.

Gráfico

Los críticos del Colegio Electoral —que integra a los delegados que eligen al presidente— alegan que esta institución ha permitido que los candidatos que pierden el voto popular a nivel nacional gobiernen, como fue el caso en las elecciones de 2000 de George W. Bush y en 2016 con Trump.

En la más reciente elección, la candidata Hillary Clinton ganó el voto popular con 3 millones de apoyos, pero perdió en el Colegio Electoral, que favoreció al magnate.