Dan cadena perpetua al asesino del Francotirador

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Mientras en las carteleras brilla el nombre American Sniper, la más reciente película de Clint Eastwood, la justicia alcanzó a uno de los villanos de la

historia real.

El ex marine Eddie Routh fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de Chris Kyle, el francotirador cuya biografía inspiró la cinta.

Tres días después de que la viuda de Kyle, Taya, fue a la ceremonia en la que el filme perdió el Oscar contra Birdman como mejor obra cinematográfica, escuchó en el tribunal la sentencia contra el hombre que acabó con la vida de su marido y Chad Litlefield, el 12 de febrero de 2013.

Routh, que sirvió en Irak primero y después en Haití, escuchó impasible el veredicto leído por el juez estatal Jason Cashon al término de un proceso que duró dos semanas. A pesar de que se había declarado no culpable y para evitar la sentencia más alta, su defensa alegó problemas mentales, el tribunal desechó el reclamo.

La decisión fue considerada como un final alargado de la película que retrata la vida del más mortal de los francotiradores de los SEAL, que de acuerdo con las cifras oficiales del Pentágono mató a 150 milicianos, la cifra más alta en la historia militar de Estados Unidos. Sin embargo, según su propia estimación, el número era mucho mayor: 255 muertes.

El film de Eastwood provocó un gran debate en el país, porque mientras muchos consideraron a Kyle como un héroe, otros lo veían como una despiadada máquina de matar.

La revista National Review reseñó: “la película le da a Estados Unidos algo que ha necesitado desde el comienzo de la guerra: un héroe de guerra en una escala verdaderamente nacional y cultural”.

Su historia llevada a la pantalla grande es así. Su primera gran hazaña ocurrió en 2003, cuando en medio de una multitud las tropas norteamericanas entraron en Irak. Desde lo alto de un edificio un joven del cuerpo de élite Navy SEAL vio aparecer, a través la mira de su rifle, a una mujer iraquí y a su hijo, que se acercaban a los uniformados con una granada en la mano lista para ser detonada. En ese momento comenzó a dudar, era la primera vez que tenía que matar a alguien... No tenía mucho tiempo: o ella o sus compatriotas... entonces apretó el gatillo.

Kyle aprendió a disparar desde que era un joven vaquero y desarrolló su puntería cuando salía de cacería con su padre en Stephenville, al sur de Dallas.

Participó en cuatro ataques de la Operación Libertad Duradera en los años más difíciles de la guerra de Irak, donde resultó herido en dos ocasiones.

En el calor del momento, aseguraba que su único pensamiento era matar más. “Matamos a todos, salvo tres o cuatro que fueron heridos y capturados. Si me preguntan hoy, yo diría que es muy difícil matar a alguien”, señaló a la cadena BBC.

Al ser cuestionado sobre si le causaba algún remordimiento acabar con vidas humanas, explicó: “Es un sentimiento extraño, pero toda persona que maté creo firmemente que eran malas”.

Desde que se retiró del cuerpo de marina de élite, Kyle se reunía con compañeros veteranos en campos de tiro, como una especie de terapia para sanar las cicatrices de batalla. Precisamente en este lugar acabó la historia del francotirador estrella de un tiro por la espalda disparado por Routh

EI reta con su

propio tirador

El Estado Islámico lanzó su propia versión de la película American Sniper. Se trata de un video de unos 50 segundos que coincide con el estreno de la cinta nominada al Oscar que relata la vida de Chris Kyle.

En el clip, cuyo autor es anónimo, aparece un fusil de la época soviética y de manera permanente aparece una mira apuntando a distintos objetivos.

Grabado en la zona siria que controlan los yihadistas, el video muestra 12 asesinatos de adversarios. Se sabe que el terrorista opera en la provincia de Deir Ezzor, Siria.

El video comienza dando información detallada sobre los rifles rusos Dragonov, y con las referencias del francotirador sobre su campo y capacidades de tiro.

Luego de su estreno el mes pasado, la cinta de Kyle ha recaudado más de 500 millones de dólares en todo el mundo.