El monstruo Morakot

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Por Karla Fajardo C.

Las historias en torno a los destrozos que provocó el tifón Morakot siguen surgiendo y cada día de forma más dramática, pues cada vez son más personas las que claman por una ayuda que llega lentamente y en ocasiones demasiado tarde.

Miles de familias siguen totalmente aisladas siguen espera de que el gobierno de Taiwán les ofrezca una solución que no solo las libre de la situación que enfrentan actualmente, sino que también les ayude a reconstruir sus casas y recuperar las pertenencias que se llevó el tifón.

Una de estas historias que muestran la desesperación humana y lo que la tecnología puede significar cuando parece que ya no hay más alternativas, es la de Lin Feng-shu, quien utilizó su pequeña computadora para lanzar un mensaje de alerta sobre la crítica situación en la que se encuentran miles de supervivientes del fenómeno natural y que están a punto de quedarse sin alimentos.

El maestro de primaria aislado durante seis días en una aldea de Taitung escribió en un mensaje por Internet que más mil personas que lograron sobrevivir de las inundaciones, estaban a punto de la hambruna.

“Ya se les han acabado incluso las yerbas silvestres”, afirmó el profesor, quien de forma desesperada urgió para que la ayuda llegue de forma inmediata a las familias que calificó como “desprotegidas”.

“Por favor, ayudad con rapidez”, escribió Lin en otra de las líneas de su mensaje, en favor de los aborígenes que pueblan la zona de Jinfong, en el distrito de Taitung, donde todos los días imparte clases y que se encuentra paralizada al estar sin agua, electricidad y totalmente incomunicada desde hace más de siete días.

El tifón destruyó en la isla 243 carreteras, de las que han sido reparadas temporalmente 130; sin embargo, aún quedan 113 por reparar, hecho que mantiene en total incertidumbre a los habitantes de las zonas incomunicadas y a sus familias quines siguen a la espera de poder tener contacto con ellos.

El tifón Morakot pasó por Taiwán del 7 al 9 de agosto, causando las mayores inundaciones y deslizamientos de tierra de los últimos 50 años en el país asiático, cientos de muertos y desaparecidos, según datos del Servicio Nacional de Bomberos.

En China también su paso fue devastador, aunque no dejó tantas víctimas, pero dejó huellas materiales que los pobladores de las zonas afectadas no olvidarán jamás.

Más de 500 muertos

Las inundaciones y desplazamientos de tierra ocasionados el pasado fin de semana por el tifón Morakot mataron aproximadamente 500 personas, reconoció el presidente taiwanés Ma Ying-jeou.

El mandatario hizo un llamado a funcionarios para que incrementen las operaciones de rescate y ayuda. “Aunque la operación de rescate sigue en curso, hemos comenzado el trabajo de rehabilitación y reconstrucción”, señaló.

Ma dijo que la cifra de muertes incluye 120 confirmadas y cerca de 380 personas que se cree están sepultadas por un alud en Shiao Lin, la aldea más fuertemente afectada por el tifón. En China, fueron más de 100 los muertos.

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