En 100 dias provoca deficit de 33 mmdd

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Este miércoles, se cumplen 100 días del gobierno izquierdista de Alexis Tsipras en Grecia, sin embargo, el balance económico es desalentador.

Las arcas públicas pasaron de 2 mil millones de euros en enero a un boquete fiscal de 400 millones, según reconoció el Ministerio de Finanzas griego la semana pasada.

Ello se debe, en parte, al incremento del impago de impuestos tras el anuncio de elecciones anticipadas a finales de diciembre.

En enero la recaudación del Estado fue un 23 por ciento inferior a los 4 mil 500 millones previstos.

Un mes después el recorte se mantuvo a un ritmo parecido y en marzo se pudo contener a tan sólo 400 millones menos de lo esperado, gracias al cobro de los Fondos Financieros de Estabilidad (HFSF); esto, mientras el país debate su permanencia en la Unión Europea.

En abril esa pérdida de ingresos se elevó a 700 millones. En total, el Gobierno griego habría dejado de ingresar 3 mil 500 millones desde su llegada al poder.

La incertidumbre política durante los primeros meses del gobierno izquierdista provocó el pánico entre los inversionistas.

Asimismo la bolsa de Atenas se ve afectada. Sólo en los tres primeros días de la actual gestión el índice cayó 16.13 por ciento.

En este escenario, los mayores perjudicados por las turbulencias políticas han sido los bancos griegos, que caminan al borde del abismo.

Según estimaciones, desde el anuncio de los comicios anticipados la fuga de capitales se incrementó a 27 mil millones de euros, un 15 por ciento del PIB.

Es decir, sumado a los 3.mil 500 millones que se han dejado de ingresar en impuestos, Grecia ha perdido más de 30 mil millones.

En marzo el volumen de los depósitos en bancos griegos alcanzó los 145.000 millones, el nivel más bajo en 10 años.

El Ejecutivo izquierdista siempre ha achacado el empeoramiento de la situación económica del país a una presión de los acreedores, que “no nos lo ponen fácil”, como reitera la viceministra de Solidaridad Social, Theano Fotiu, aunque coincide en que el nuevo gobierno ha mostrado inexperiencia.

La estrategia de la parte griega choca con los socios y sirve para ganarse su animadversión.

“Estas negociaciones requieren un lenguaje especial, políticamente correcto, y los miembros del partido Syriza hablan diferente; quieren ser claros, y eso enfurece al resto”, dijo la funcionaria para justificar los continuos desencuentros.

La viceministra de Solidaridad Social defiende que Syriza lleva a cabo un plan contra la crisis humanitaria para ofrecer electricidad y alimentos a las familias más afectadas por la crisis. La medida, que se aprobó a mediados de marzo, ha sido una de las pocas iniciativas legislativas del gobierno izquierdista en estos más de tres meses.