En Tailandia exhuman cuerpos vinculados al trafico de personas

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Foto: AP

Policías tailandeses subieron a las montañas con palas para exhumar tumbas poco profundas, tras el descubrimiento de un campamento abandonado en la jungla que arrojó nueva luz sobre las redes de tráfico de personas que operan en Tailandia.

Policías y rescatistas llegaron a pie al refugio y encontraron un claro con 39 chozas bambú, alojamiento para que durmieran unas dos docenas de personas y algunas letrinas y cocinas improvisadas.

Pero también encontraron a un sobreviviente, identificado como ciudadano de Bangladesh antes de que comenzara la exhumación de las tumbas. El sobreviviente dijo a la policía que unos días antes en el lugar había 100 rohingyas.

Al menos cinco cuerpos se encontraron y los trabajos continuaban para abrir unos 30 enterramientos en torno a un campamento recóndito en una zona boscosa al sur del país, indicó el general de policía Jarumporn Suramanee, que lideró la expedición emprendida el día anterior.

La causa de la muerte de las personas enterradas no estaba clara en un primer momento. Pero el hallazgo del campamento es un duro recordatorio de que el contrabando de personas continúa en Tailandia pese a las reiteradas afirmaciones de las autoridades de que estaban combatiendo sus causas.

La zona donde se encontraba el campamento, en las montañas de Padang Besar, un subdistrito de la provincia de Songjla, se utiliza habitualmente para llevar de forma ilegal a grupos de musulmanes rohingya, que son perseguidos en la vecina Mianmar, así como bangladeshíes y otros migrantes, a otros países.

Tailandia está decidida a "eliminar cualquier clase de tráfico de personas y cortar como lugar de tránsito", afirmó un portavoz del gobierno.

Los responsables del campamento serán "castigados con severidad" tanto si son delincuentes comunes como funcionarios corruptos, añadió el portavoz, el mayor general Sansern Kaewkamnerd.

La organización Human Rights Watch pidió una investigación independiente, afirmando que la implicación de funcionarios tailandeses corruptos ha alimentado durante años el negocio del contrabando de personas.

"El tráfico de personas en Tailandia lleva tiempo fuera de control. El hallazgo de una fosa común en un campamento de contrabandistas no es, tristemente, una gran sorpresa", afirmó Brad Adams, director en Asia de Human Rights Watch.

El pasado junio, Estados Unidos colocó a Tailandia en la categoría más baja en su evaluación anual sobre cómo combaten los gobiernos el tráfico de personas.