EU rastrea dinero ilicito de lideres venezolanos en Andorra

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La máxima Agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que dirige Jennifer Shasky, (Fincen, en sus siglas en inglés), busca el origen del dinero ilícito, las vías para el lavado de fondos y la financiación de grupos terroristas que se mueven por todo el mundo y cuando encuentra pruebas sólidas lo comunica a sus superiores.

La última operación de esta entidad que se hizo pública fue en marzo, cuando su red de Persecución de los Crímenes Financieros del Departamento del Tesoro de denunció que Banca Privada de Andorra servía para lavar dinero del crimen internacional y el narcotráfico.

Las autoridades andorranas tuvieron que intervenir dicha entidad y acto seguido el Banco de España tomó las riendas de su filial española, el Banco Madrid. Entre los clientes de estas entidades aparecieron altos mandos de Venezuela supuestamente relacionados con el lavado de dinero procedente del narcotráfico.

En esta investigación iniciada hace 10 años, figuran los nombres de tres ex ministros venezolanos, el ex jefe de Inteligencia de ese país y un ejecutivo de la petrolera estatal PDVSA.

Ahora tiene varios frentes abiertos contra el Gobierno chavista por su supuesta implicación en el control del tráfico de drogas desde su territorio y desde Colombia hasta EU y Europa.

Hace una semana el ex jefe de la división de Drogas de la Policía Científica de Venezuela, Norman Puerta, acusado con una orden de arresto y alerta roja de Interpol por el presunto delito de blanqueo de dinero, se entregó a las autoridades venezolanas.

Ya había sido detenido en junio de 2010 por la Policía de Andorra, acusado de ser el presunto autor de un delito de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, y liberado después.

El venezolano ha reconocido que abrió una cuenta en la Banca Privada de el Principado pero dijo que fue estafado por dicho banco. Fuentes consultadas por La Razón España, destacan que la Fiscalía Federal del distrito sur de Nueva York y de Miami investigan los casos a partir de las pruebas que les habrían proporcionado ex traficantes de droga.

La crisis de Venezuela habría facilitado a los agentes de la DEA el reclutamiento de informantes entre los traficantes colombianos y venezolanos, además de antiguos miembros del entramado chavista o gente próxima a él.

Estos se entregan en el país, donde habitualmente suelen aterrizar en el aeropuerto de Miami, a cambio del permiso de residencia o la garantía de sentencias reducidas.

Las fuentes apuntan que si el presidente Nicolás Maduro se comprometiera a combatir el narcotráfico y llegara a pedir datos a Estados Unidos, lo conseguiría fácilmente.

Pero señalan ser conscientes de que el presidente venezolano parece no querer saber nada de lo que ocurre en el país, debido a que no controla a la guardia civil que son los que estarían al frente de las rutas de la droga.