Impeachment aún no logra quebrantar a la base de Trump

Impeachment aún no logra quebrantar a la base de Trump
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El índice de aprobación en Estados Unidos del presidente Donald Trump se mantiene inmutable, según la medición más reciente elaborada con motivo de la votación de las reglas para enjuiciarlo, por traición a la patria.

Así lo reflejó el sondeo de la agencia AP, publicado ayer, que, además, refleja que la base electoral del magnate, los republicanos, no le han retirado su popularidad, que en este sector alcanza 85 por ciento de respaldo, incluso aunque algunos de ellos expresaran que dudan de su honestidad, disciplina o respeto por las normas democráticas.

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En general, 61 por ciento de estadounidenses dice que Trump tiene poco o ningún respeto por las instituciones y tradiciones democráticas, un asunto que constituye el centro de las pesquisas de juicio político, que se enfoca en determinar si solicitó ayuda de gobiernos extranjeros para ganancias políticas personales.

Trump ha respondido a la investigación con el mismo argumento que le ha permitido sobrevivir a otras investigaciones, en sus tres años en el cargo: que éstas tienen una motivación política y a través de constantes ataques a sus oponentes, muchas veces en términos personales. Por encima de todo esto, los republicanos se mantienen a su lado y aprueban su gestión.

Poco más de 40 por ciento de estadounidenses aprueba el trabajo de Trump, un porcentaje similar al que ha mantenido durante lo que va de su presidencia. Y en el ámbito demócrata, apenas 7 por ciento tiene una imagen positiva de él.

La tasa de aprobación del trabajo de Trump y otros indicadores en el sondeo resaltan la naturaleza divisiva de su presidencia, con los republicanos mayormente a favor de sus acciones y los demócratas desaprobándolas de manera abrumadora.

En momentos en que Trump tiene los ojos puestos en su campaña para la reelección de 2020, la encuesta indica que su sendero a una victoria depende de que consiga una participación mayor por parte de sus electores, y no en tratar de persuadir a nuevos votantes.

Ayer, como se esperaba, los demócratas en la Cámara de Representantes aprobaron, sin un solo voto de los legisladores republicanos, las reglas para avanzar en la investigación de juicio político contra el presidente Trump, en una votación que puso en relieve la marcada línea entre partidos, en una pelea que pudiera extenderse hasta el próximo año, cuando se celebren elecciones presidenciales.

La votación fue de 232 contra 196; a diferencia de los republicanos, que se mantuvieron unidos en el “no”, dos demócratas decidieron ponerse del lado de Donald Trump.

La resolución sienta las reglas del proceso, que, entre otras cuestiones, prevé la modificación del formato de las audiencias de testigos, que hasta el momento han hablado a puerta cerrada. Con la votación, todo el proceso de destitución será televisado y el mandatario tendrá la oportunidad de refutar las acusaciones y de ofrecer evidencias para defenderse.

La acción cobró además más que un significado técnico, con ambos partidos conscientes de que el proceso de juicio político se avizora como un asunto crucial para las campañas electorales.

La votación, que se realizó en Halloween, provocó una respuesta familiar de Trump en Twitter: “¡La mayor Cacería de Brujas en la historia de Estados Unidos!”, mientras que la Casa Blanca escribió en un comunicado que la aprobación de las reglas para el impeachment “consagra violaciones inaceptables al debido proceso, en las reglas de la Cámara” baja.

El hecho de que el juicio a Trump esté a disposición del público, permitirá al mandatario, no sólo crear un andamiaje para su defensa, sino presentarse ante sus electores como un mártir, algo que él cree fervientemente cuando afirma que ningún presidente en la historia había sido sometido a un escrutinio como éste  por asuntos políticos: “los demócratas han iniciado esta guerra sucia desde el principio para no verme en el poder”.

El Dato: El punto más positivo para Trump aún es su gestión de la economía, que crece pese a indicios de una baja; 54 por ciento de estadounidenses aprueba la administración en este sector.