Involucran al Vaticano en escándalo de corrupción

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Por:
  • larazon

Notimex

Un escándalo de corrupción en Italia se cierne sobre el Vaticano, tras el proceso de Crescenzio Sepe, arzobispo de Nápoles, acusado de tráfico de influencias cuando ocupaba un puesto de primer nivel en la Sede Apostólica.

Magistrados de la central localidad italiana de Perugia informaron que Sepe, de 67 años, es investigado oficialmente por suponerlo parte de una red de favores que habrían condicionado licitaciones públicas de gran envergadura en los últimos años.

Junto con el purpurado, el Ministerio Público también indaga a Pietro Lunardi, ex ministro de Transporte e Infraestructuras. Ambos estarían vinculados a las “grandes licitaciones” realizadas para la cumbre del G-8 de 2009 en la isla de la Magdalena.

Según los investigadores Sepe, cuando era prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos del Vaticano, habría sostenido contactos con Lunardi para el manejo de propiedades inmobiliarias en Roma y otras partes de Italia.

Esa sección de la Curia Romana es famosa por el poder que concentra su prefecto, conocido en la jerga vaticana como el “Papa rojo”. Oficialmente el “dicasterio” mantiene el control sobre todos los territorios de misión de la Iglesia católica en el mundo.

Antiguamente llamada “Propaganda Fide”, la congregación tiene características únicas en el organigrama pontificio: maneja una caja privada independiente de la administración general del Vaticano y decide sobre un sinnúmero de inmuebles propios.

Además, el prefecto decide el nombramiento de, aproximadamente, un tercio de los obispos del mundo: todos aquellos prelados de los países considerados de misión, entre los cuales se inscriben todas las naciones africanas, un gran número de asiáticas y de Oceanía.

En 2006 y de manera sorpresiva Crescenzio Sepe dejó su puesto para hacerse cargo de la diócesis de Nápoles, al sur de Italia. Esta es la primera ocasión después de siglos en que un prefecto de Propaganda Fide abandona su cargo, pues antes era así si era elegido Papa o moría.

Según fuentes judiciales en 2004 Lunardi adquirió un edificio en Roma, propiedad de la congregación dirigida por Sepe, a un precio mucho más bajo que lo indicado por el mercado.

En 2005 Lunardi habría aprobado un decreto mediante el cual se destinaron fondos para la restauración de edificios religiosos antiguos, entre ellos la sede de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos ubicada en la Plaza de España de la capital Italiana.

El Vaticano respondió este día con una declaración del vocero papal, Federico Lombardi, quien expresó “estima y de solidaridad” por el cardenal Sepe “en este momento difícil” quien, apuntó, “tiene derecho a ser respetado y estimado”.

“Después, naturalmente, auguramos todos y tenemos confianza que la situación sea aclarada plenamente y rápidamente, tanto como para eliminar las sombras, sea sobre su persona así como sobre las instituciones eclesiales”, precisó.

“El cardenal –como ha dicho él mismo-, colaborará obviamente por su parte a esta aclaración. Naturalmente es necesario tener en cuenta los aspectos de procedimiento y de perfiles de jurisdicción implícitos en correctas relaciones entre la Santa Sede e Italia”, añadió.

El escándalo de corrupción por las “grandes licitaciones” había ya tocado a otro personaje ligado al Vaticano, Angelo Balducci, ex funcionario para las obras públicas del gobierno italiano y miembro de la orden de los “gentilhombres del Papa”.

Balducci, quien asesoraba a Sepe en materia inmobiliaria, fue acusado de corrupción y tráfico de influencia además de que escuchas telefónicas publicadas en la prensa lo vincularon a una supuesta red de prostitución homosexual. Actualmente está preso.

agp