Malasia e Indonesia ceden y aceptan ayudar a migrantes

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Foto AP

Durante dos semanas al menos siete mil migrantes irregulares procedentes de Myanmar y Bangladesh estuvieron a la deriva. Organizaciones internacionales calificaron su situación como un “ping-pong” humano, ya que tres naciones a las que pidieron asilo los rechazaron, pero la situación dio un giro ayer con el anuncio de Indonesia y Malasia, que aceptaron recibir los barcos de refugiados indocumentados.

El anuncio es un avance en la crisis humanitaria que afecta el sureste asiático y fue tomada luego de una reunión de ministros de Exteriores de ambos países y el de Tailandia realizada en Kuala Lumpur.

Anifah Aman, el jefe de la diplomacia malasia, informó que los dos países “también acordaron proporcionarles refugio temporal, siempre que la comunidad internacional complete el proceso de reubicación y repatriación en un año”.

Ambas naciones se comprometieron a no expulsar ni remolcar los barcos a aguas internacionales, luego de las críticas internacionales. Pese a que Tailandia participó en la reunión, no se sumó al acuerdo, a la espera de ver cómo podría admitir refugiados de acuerdo con sus leyes.

Al brindar su apoyo a los ilegales a la deriva, la mayoría miembros de la etnia rohingya —que huye de Myanmar debido a la persecución—, también solicitó ayuda internacional. “Esto no es un problema del Asociación de Naciones del Sureste Asiático —en referencia al grupo de 10 países del sureste asiático—.

“Éste es un problema de la comunidad internacional. Hablamos de una crisis humanitaria”, sostuvo el diplomático.

Mientras los tres ministros celebraban su reunión, una flotilla de pescadores indonesios rescató a más de 430 migrantes que estaban varados en el mar y los puso a salvo en la costa. Más de tres mil bangladeshíes y rohingyas desembarcaron en los tres países en las últimas semanas, aunque se ha rechazado a algunos barcos.

Los migrantes llegaron a tierra en una decena de botes de pescadores, dijo Herman Sulaiman, de la Agencia de Búsqueda y Rescate del distrito de Aceh Oriental.

Por su parte Estados Unidos dijo que está dispuesto a ayudar en recibir a los abandonados a la deriva. En su rueda de prensa diaria la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, dijo que su país estaba “listo para contribuir a llevar el fardo y salvar vidas hoy”.

“Tenemos una obligación común de responder al llamado de esos migrantes que han puesto en riesgo sus vidas en el mar”, expresó. Una delegación estadounidense de alto nivel participará de una conferencia sobre la crisis migratoria.