Lunes 3.08.2020 - 19:05

Muere tras 42 anos en coma; su caso autorizo eutanasia en India

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Por:

Foto AP

Aruna Shanbaug trabajaba como todos los días desde que ingresó como enfermera en el hospital KEM de Bombay, pero ese 27 de septiembre de 1973 todo cambió: al terminar su turno, en el sótano, un empleado de limpieza la violó y luego la estranguló. Desde ese día estuvo postrada en una cama en estado vegetativo hasta ayer, que murió. Nunca lo supo ni se benefició de ello; no obstante, su caso permitió legalizar la eutanasia pasiva en India.

Aruna fue encontrada al siguiente día, 11 horas después de la agresión, con la correa alrededor del cuello. La falta de oxígeno le provocó serias lesiones cerebrales y la dejó ciega. Así, la joven Aruna, que entonces tenía 25 años, dejó de ser parte del personal médico para convertirse en paciente.

Su atacante, Sohanlal Bharta Valmiki, sólo estuvo preso durante siete años por intento de robo y asesinato y no por agresión sexual, debido a que la agresión sexual no fue denunciada ante la policía. Según medios locales, su familia dejó de visitarla años después del ataque, debido por lo cual el hospital empezó a hacerse responsable de sus cuidados.

“La vi morirse, poco a poco, con el paso de los años”, declaró a la prensa la activista Pinki Virani.

Fue ella de hecho la que llevó el caso a los tribunales y luchó durante 29 años por acabar con su sufrimiento al retirarle los tratamientos que la mantenían con vida, pese a la oposición del personal médico que la atendía.

Virani escribió el libro La historia de Aruna y gracias a su trabajo, en 2011, el Tribunal Supremo dio su resolución al proceso judicial iniciado por la autora: daba luz verde para quitar cualquier apoyo artificial para sostener con vida a los enfermos terminales.

Empero, el máximo órgano judicial indio rechazó que su decisión se aplicara a Shanbaug debido a que Virani carecía de parentesco o cercanía suficiente para decidir el retiro de los tratamientos.

Luego de conocer la muerte de la enfermera, la activista declaró a la BBC: “Mi roto y maltratado pajarito finalmente se fue volando. Ella le dio a la India una ley sobre eutanasia pasiva antes de hacerlo”.

En palabras de la escritora, Aruna podía “reír, llorar o gritar sin motivo aparente”, pero no respondía a (estímulos como) comida, personas o música” debido a que su cerebro estaba “parcialmente muerto”.

Pero siempre los médicos refutaron la petición al argumentar que aunque no podía ser consciente de su entorno sí reconocía a las personas.

Un portavoz del nosocomio donde estuvo internada informó que murió a las 08:30 de la mañana a causa de una neumonía que presentó desde hacía seis días. La mujer era alimentada a través de la nariz. Fue admitida en la unidad de cuidados intensivos y se le puso asistencia respiratoria”, expresó la fuente a BBC.

En Twitter las reacciones al fallecimiento de Aruna empezaron a surgir. Un usuario escribió que el caso de Shanbaug “representa todo lo que está mal con la sociedad de la India”. Otros aseguraron que el hecho “será siempre la vergüenza de la India”.

A Shanbaug la despidieron familiares y compañeros del hospital. Su cuerpo fue cubierto de flores amarillas y rojas.