Putin sacude la Constitución para perpetuar su poder

Putin sacude la Constitución para perpetuar su poder
Por:

El presidente ruso, Vladimir Putin, propuso cambios constitucionales que le darían la posibilidad de ampliar su control sobre el poder después de abandonar la presidencia, y eligió a un nuevo primer ministro después de que Dmitry Medvedev y su gabinete renunciaran.

En su proyecto de reforma a la Carta Magna, Putin plantea que el mando ya no se concentre en la presidencia, sino en el primer ministro, como ocurre en sistemas de gobierno europeos. Hasta aquí, no hay nada de anormal; sin embargo, al tomar en cuenta que el líder ruso planea dejar la presidencia en 2024 y convertirse en primer ministro, la iniciativa parace jugar a favor de que sea él quien continue al frente del destino de Rusia y de la política exterior de sus aliados.

Te puede interesar: Mujeres militares estallan en llanto ante Kim Jong-un (VIDEO)

Putin ha ocupado el cargo de primer ministro de manera continua desde 1999, lo que le ha valido convertirse en el líder con mayor influencia, no sólo en su país sino en los asuntos de orden global.

En el marco de su ambiciosa maniobra, el presidente nominó a Mikhail Mishustin, jefe del Servicio Tributario, como próximo primer ministro. Mishustin, quien será interrogado por el Parlamento este jueves, es cercano a Putin, incluso juega hockey sobre hielo con él, pero tiene poco perfil público y no se ha mencionado que sea un candidato potencial. De manera inevitablemente será visto como un posible sucesor para una presidencia reducida, al igual que los miembros de su gabinete, muchos de los cuales se espera que sean nuevos en el gobierno.

Los críticos han acusado durante mucho tiempo a Putin, un exoficial de la KGB, de conspirar para permanecer en cierta capacidad después de que termine su mandato, y ejercer así el poder sobre la nación más grande del mundo, y una de las dos mayores potencias nucleares.

Sus propuestas, que, sugirió, deberían someterse a referéndum, le darían la opción de asumir un papel mejorado como primer ministro después de 2024 o un nuevo papel como jefe del Consejo de Estado, un organismo oficial que dijo que estaba dispuesto a desarrollar. Incluso podría convertirse en portavoz de un nuevo Parlamento sobrealimentado.

Dmitry Gudkov, político de la oposición, dijo que Putin, reelegido el año pasado para su cuarto mandato, había decidido reorganizar todo a su alrededor en lugar de esperar.

“Golpes constitucionales como éste ocurren y son completamente legales”, escribió Gudkov.

Según la constitución actual, que establece máximo dos presidencias sucesivas, Putin tiene prohibido volver a postularse, pero a sus partidarios les resulta difícil imaginar la vida política rusa sin él.

Hasta hoy, no está claro cuándo podría celebrarse un referéndum sobre los cambios planteados o cuándo podrían entrar en vigencia, pero Putin indicó a la élite política, en su discurso anual sobre el Estado de la nación, que quería que la Duma —la Cámara baja del Parlamento— tenga el poder de elegir al primer ministro y otros puestos clave.

Horas después de que Putin expusiera su paquete de reformas en su discurso anual, Medvedev, uno de los aliados más antiguos y fieles de su gestión, anunció su renuncia como primer ministro, con el fin de dar espacio a su amigo, de llevar a buen puerto sus proyectos legislativos.

Putin agradeció a Medvedev por lo que había logrado, y agregó, tal vez con un ojo en las quejas sobre la economía apática de Rusia: “No todo funcionó, por supuesto, pero nunca nada funciona totalmente”.

Putin sigue siendo popular entre muchos rusos que lo ven como una fuente bienvenida de estabilidad, incluso cuando otros se quejan de que ha estado en el poder durante demasiado tiempo, que sus pensiones y su nivel de vida se están erosionando constantemente, y que la pobreza está generalizada y la atención médica es deficiente.