Se defiende cardenal en escándalo del Vaticano

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Por:
  • larazon

Notimex

Ciudad del Vaticano. - El cardenal arzobispo de Nápoles, Crescenzio Sepe, investigado por la justicia italiana en un juicio por corrupción y tráfico de influencias cuando ocupaba un alto cargo en El Vaticano, sostuvo hoy su inocencia.

En una carta de tres páginas enviada a los fieles de su diócesis el purpurado aseguró haberse conducido “con máxima transparencia” mientras era prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, puesto que ocupó de 2000 a 2006.

Agregó que todos los balances de la sección a su cargo fueron “puntualmente aprobados” por la Prefectura para los Asuntos Económicos y por la Secretaría de Estado del Vaticano la cual, con una carta, incluso le expresó “aprecio y estima” por la gestión administrativa.

“Digo esto por amor a la verdad, en la conciencia de haber siempre actuado según conciencia teniendo como único objetivo el bien de la Iglesia”, indicó.

“Sigo adelante con serenidad –agregó-, acepto la cruz y perdono, desde el profundo de mi corazón, a cuantos, dentro y fuera de la Iglesia, han querido golpearme”.

El pasado fin de semana Magistrados de la central localidad italiana de Perugia informaron que Sepe, de 67 años, es investigado oficialmente por suponerlo parte de una red de favores que habrían condicionado licitaciones públicas de gran envergadura en los últimos años.

Junto con el purpurado, el Ministerio Público también indaga a Pietro Lunardi, ex ministro de Transporte e Infraestructuras. Las investigaciones sobre ambos se derivan de un proceso más amplio llamado “grandes licitaciones”.

Según fuentes judiciales, en 2004 el funcionario adquirió un edificio en Roma, propiedad de la congregación dirigida por Sepe, a un precio mucho más bajo que lo indicado por el mercado.

En 2005 Lunardi aprobó un decreto mediante el cual se destinaron fondos para la restauración de edificios religiosos antiguos, entre ellos la sede de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos ubicada en la Plaza de España de la capital Italiana.

Al respecto el purpurado argumentó que el edificio fue vendido según el precio establecido por peritos técnicos, quienes consideraron un avanzado estado de degradación del inmueble y el agravante de que estaba habitado por inquilinos.

Precisó que al momento del avalúo no tenía ofertas de compra y que, posteriormente, se le comunicó el interés del ex ministro por adquirir el bien.

Sobre la restauración pagada por el Estado Italiano del edificio de la Congregación, propiedad del Vaticano, el arzobispo napolitano aclaró que especialistas consultados llegaron a la conclusión de que diversos problemas estructurales eran de competencia italiana.

Entre otros, la infiltración de agua en los fundamentos y la afectación consecuencia de la cercana estación del metro. Por ello –estableció-, los costos de la obra fueron compartidos entre el gobierno y la Sede Apostólica.

En su carta, el arzobispo de Nápoles calificó al proceso judicial como “una prueba que hoy le toca”, la cual acepta “con toda la humildad” y “la serenidad” que no puede nacer por casualidad sino que ha sido madurada poco a poco, a través de los diversos pasajes de la vida.

“Miro con renovada confianza a Cristo que sirvo, sin ahorrar energías en su santa Iglesia, siempre perseguida. La verdad vencerá, estoy convencido que de esta inesperada prueba saldremos todos más fuertes, para continuar a cumplir juntos la misión que Cristo nos ha confiado”, apuntó.

agp