“Solo hay 2 clases sociales en Cuba: los politicos y el resto”

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A seis días de la reapertura de la sede diplomática de Estados Unidos en Cuba , el furor en las calles de la isla parece haber desaparecido. “El régimen de Raúl Castro ha dado señales entusiastas de una nueva época económica que contempla una apertura del mercado nacional al extranjero, principalmente del sector turístico y de construcción pero ha dejado de lado cosas tan esenciales como la igualdad y el respeto a los derechos humanos que todo ciudadano debe tener” dijo Larry Rubin, expresidente del consejo directivo de American Society y experto en política estadounidense. El respeto a los derechos básicos de los cubanos es entre otros uno de los temas que “Washington ha tratado de llevar con suma cautela, desde que empezó el proceso de negociaciones en diciembre del año pasado, sobre todo cuando se sabe que la nación tiene un récord pobre en materia de derechos humanos” explicó a La Razón.

¿Cuáles son los pros y los contras de la llegada de inversión extranjera a la isla? Básicamente para Cuba eso es saludable, tras la llegada de Fidel Castro al poder en 1959 las relaciones EU- Cuba se dañaron y al año siguiente en 1961 rompen relaciones diplomáticas que culminan en 1962 con un embargo comercial que económica y socialmente le costó caro a la nación caribeña.

Tras 54 años, el sector industrial está casi muerto, los cubanos viven con muy poco dinero además de que las restricciones en el reparto de alimento, bienes y servicios es cada vez más estricto. La llegada de nuevos inversionistas significa revivir esos sectores, invertir en un hotel no sólo significa operar un hotel; se necesita gente que manipule ese hotel, pavimentar calles, remodelar construcciones, modernizar el sistema eléctrico, sanitario de agua y por supuesto eso se traduce en empleos.

¿Cuál es la repercusión política y social que esas inversiones tendrán sobre la población? En términos prácticos la población tendría que ser la primera en beneficiarse, sin embargo todavía existen ciertas omisiones del régimen castrista en términos de equidad que deberá solucionar. Para un turista sería sumamente desagradable entrar aun restaurante y no poder conversar con un cubano, porque simple y sencillamente no está permitido que los ciudadanos entren a los lugares que frecuentan los extranjeros, no pueden incluso entrar a los hoteles. En cuestión de libertad, tendrá que modificar su políticas respecto al acceso a internet, a respetar si los ciudadanos difieren del régimen y por supuesto tendrá que establecer transparencia en cuanto al Peso Convertible Cubano, que actualmente es un problema para los turistas que se sienten engañados al obtener tipos de cambio diferente en la calle y en los centros oficiales, un problema parecido al de Venezuela, que Raúl deberá solucionar.

¿Existe algún proceso que la empresas deben realizar para poder invertir en la Isla? No hay ninguno, porque actualmente el embargo sigue vigente, salvo algunas excepciones Estados Unidos no permite que empresarios estadounidenses exporten capital a la isla, en parte esta medida fue producto del descontento que suscitó en los ejecutivos estadounidenses las expropiaciones arbitrarias que Fidel realizó.

¿Cuáles son los sectores potencialmente explotables? Cuba tiene dos productos que fácilmente podrían abrirse paso en el mercado; la caña de azúcar y el tabaco (consumo que EU tiene prohibido a sus ciudadanos), pero el turismo es la gran industria, es un país que bien podría vivir de ese sector.

Las relaciones bilaterales de Washington y La Habana supondrían una mejora en Cuba ¿por qué el senado estadounidense, se muestra reticente a normalizar las relaciones en todo el sentido de la palabra? Suceden dos cosas por una parte está el hecho de que Castro no ha cumplido con todos los compromisos que EU necesita, y por el otro existe una generación de cubanoamericanos, que aunque no vivieron en carne propia todo lo que la implantación de un régimen socialista significó para Cuba, escuchan de su padres y abuelos las historias de cómo tuvieron que salir de la isla, de cómo algunos perdieron todo su dinero y la posibilidad de elegir gobernante, escuela, casa etc. Entre ellos tenemos al senador Marco Rubio. La disidencia, los cubanoamericanos y los detractores de la iniciativa en el senado no tienen otro inconveniente que el de pedir a Castro un país más libre.