Suicidio asistido reabre debate sobre eutanasia

Suicidio asistido reabre debate sobre eutanasia
Por:
  • belen conquero

María José Carrasco tenía 61 años y falleció el miércoles pasado en la cama de su casa de Aravaca, en Madrid. Minutos antes, su esposo, Ángel Hernández, de 69 años, la ayudó a poner fin a su vida.

“Había tomado la decisión hace seis meses, cuando la situación se había hecho insostenible”, afirmó ayer Fernando Martín, vicepresidente de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), colectivo al que pertenecían ambos y que los ha asesorado a lo largo de los últimos años.

“Mi mujer falleció y yo la ayudé”. Con esta frase, Ángel explicó a la persona que lo atendió al otro lado del teléfono de emergencias que María José había sufrido un paro cardiorrespiratorio.

Minutos antes, como describe en el video que entregó a la Policía y difundió la asociación, le dio una sustancia letal a través de un popote porque su esposa, enferma de esclerosis múltiple desde hace 30 años, apenas podía elevar levemente los dedos de sus manos.

Hernández permanecía ayer en la celdas de la comisaría, pero fue puesto en libertad por el juez, poco después.

A su hogar acudieron, rescatistas de los Servicios de Urgencias Médicas de Madrid, quienes confirmaron el fallecimiento. Alertaron a la Policía de la implicación del marido.

La fallecida, completamente dependiente de su marido debido a su enfermedad, exigió hace unos meses al Congreso que aprobara una ley de eutanasia.

Ángel grabó varios videos, a los que ha tenido acceso La Razón de España, desde el mes de octubre para que reflejaran la determinación de la mujer a morir.

Los dos últimos los realizaron el 2 y 3 de abril. En ellos se refleja el consentimiento de ella y su petición.

“¡Adelante!”, dijo el martes María José a Ángel después de que éste comentara: “Mm lo has pedido muchas veces, más de las necesarias, pero claro... Yo confiaba en que se iba a aprobar lo de la eutanasia”.

En ese momento  ella vuelve a mostrar su consentimiento con muchas dificultades, ya que apenas puede articular palabra, tal y como se aprecia en las imágenes.

Esta primera conversación se produce en una habitación. Él está sentado en una silla junto a ella, reclinada en un sofá, tapada con una manta, con la mirada perdida.

“Hoy es 2 de abril de 2019. ¿quieres e insistes en suicidarte?”, pregunta Ángel.

“Sí. Cuanto antes, mejor”, reafirma ella.

En el segundo video, el detenido está de pie junto a la cama. “Ha llegado el momento, el que tanto deseabas (ella asiente con la cabeza y le mira emocionada)”.

“Yo te voy a prestar mis manos. Primero, vamos a probar con un poquito de agua, porque no sé yo si puedes tragar ¿sabes? Si vemos que no puedes, lo abortamos porque…”. En ese momento, él le da a probar con un popote algo de un vaso.

Como explican desde la asociación, Ángel decide cortar el video, evita que se grabe el momento de la muerte de su esposa.

El barbitúrico que le dio sólo se puede conseguir en el mercado negro.

“Es un sedante que produce el sueño del enfermo en cinco minutos. Después sufre un paro respiratorio, y luego uno cardiaco”, explica Martín.

La asociación insiste en que “desde hace años, a causa de los sufrimientos que le provocaba su enfermedad, María José expresó de forma reiterada y firme su voluntad de morir”.

Y añade que “estaba en plenitud de facultades mentales y era, por tanto, dueña de su vida y de su cuerpo”.

No era la primera vez que intentaba terminar con su vida. “Con 23 años intentó suicidarse y Ángel se lo impidió”, sostiene el vicepresidente de DMD.

Precisamente fue hace años cuando la propia Carrasco pidió a la organización que acudiese a su casa para que le explicaran qué opciones tenía para poder morir, ya que llevaba años siendo totalmente dependiente.

“No podía ni sostener un vaso”, asegura la asociación, que ha convocado para hoy una manifestación.

El Dato: El artículo 143.1 del Código Penal Español castiga a quien coopere en “actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa” de una persona.

El vicepresidente del grupo considera que la detención de Ángel está “fuera de lugar y de delicadeza”.

No obstante, el hombre anoche quedó en libertad y sin medidas cautelares tras comparecer ante el juez, según informaron a Efe fuentes jurídicas.

El fiscal decidió no pedir ninguna medida cautelar para el detenido, por lo que el juez lo dejó en libertad investigado por un delito de cooperación al suicidio, según las mismas fuentes, que han añadido que durante la comparecencia reconoció que ayudó a su mujer a morir.

Presidente prevé regular muerte asistida

El mandatario del Gobierno español, Pedro Sánchez, prometió que si obtiene mayoría suficiente para lograrlo, regulará la eutanasia y “no habrá una minoría que lo pueda bloquear”, como hasta ahora lo han hecho los partidos PP y Ciudadanos.

En una entrevista en Telecinco, Sánchez reconoció estar “sobrecogido, emocionado e indignado” por el caso del suicidio asistido de María José Carrasco, enferma terminal, con la ayuda de su marido, Ángel Hernández.

Sánchez recordó que el PSOE intentó debatir en el Congreso una iniciativa para regular la eutanasia, que como dijo la propia Carrasco “no es más que el buen morir, que la dignidad para morir”.

Pero aseguró que el PP y Ciudadanos han obstruido “hasta en 19 ocasiones” este debate y así evitado el trámite de la iniciativa con su mayoría, en la Mesa del Congreso.

Cuestionado sobre si indultaría a Ángel Hernández, el jefe del Ejecutivo señaló que el caso está en manos de la justicia y la fiscalía, pero admitió que él, “obviamente”, tiene “esa sensibilidad y esa proximidad política de decisión” con el marido de la fallecida María José.