Escala Estados Unidos tensión con China

Escala Estados Unidos tensión con China
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China y Estados Unidos están al borde del mayor deterioro de su relación política y comercial de su historia. Ayer, el presidente Donald Trump sugirió que —en represalia por lo que él llama una respuesta horrible de Pekín a la pandemia del Covid-19— podría cortar definitivamente los lazos con el gigante asiático, la segunda economía más grande del mundo.

Así lo dejó ver el magnate en una entrevista para la cadena Fox, su canal favorito de noticias, donde expresó su “profunda decepción” con el hecho de que China actuara de la peor manera para contener la enfermedad viral, para evitar que ésta se convirtiera en una pandemia y, de paso, para defender el acuerdo comercial que, asegura, quedó de lado, después de que fuera aclamado como un logro importante entre ambas naciones.

“Nunca debió (China) dejar que esto sucediera: la tinta (del acuerdo) apenas se estaba secando y luego llegó la peste. Ahora no me parece lo mismo”, declaró, al reflejar su desencanto con el pacto que había ayudado a menguar la guerra comercial entre las dos potencias.

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El descontento se extendió a su homólogo chino, Xi Jinping, de quien a menudo dice es un buen amigo: “Pero simplemente, en este momento no quiero hablar con él”, agregó con indignación.

El magnate comentó que considerará todas las opciones en relación a China, incluso la sugerencia de un senador republicano de denegar las visas estadounidenses a estudiantes chinos en campos relacionados con la seguridad nacional y la inteligencia artificial.

“Hay muchas cosas que podemos hacer. Podríamos cortar toda la relación”, dijo Trump, quien agregó que si esto pasara, “ahorraríamos 500 mil millones de dólares”, en referencia a las importaciones anuales estimadas de Estados Unidos desde China, que a menudo llama el peor desperdicio de dinero.

Trump y sus partidarios republicanos acusan a Pekín de no alertar al mundo sobre la gravedad y el alcance del brote de coronavirus, que ha provocado una fuerte recesión mundial, pero que además amenazó sus posibilidades de asegurar su reelección, en noviembre próximo.

Estados Unidos ha sido el país más afectado por la pandemia, según datos oficiales. China insiste en que fue transparente desde el primer momento y, en medio de intercambios cada vez más amargos, ambas partes han cuestionado el futuro del acuerdo comercial.

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Pero a pesar de que las compras de productos estadounidenses por parte

de China cayó en los primeros cuatro meses de 2020, derivado de la pandemia —3 por ciento menos que durante el mismo periodo del año pasado, según el diario China Daily—, el país asiático dio algunos pasos adicionales para cumplir con su parte del acuerdo: ayer, por primera vez en dos años, compró aceite de soja de Estados Unidos y emitió avisos de aduanas que permitieron la importación de cebada y arándanos estadounidenses.

Un ejecutivo de la casa comercial de agricultura estatal china informó ayer que Pekín había dado instrucciones para acelerar las compras de productos agrícolas estadounidenses, con el fin de implementar la Fase 1 del acuerdo comercial con EU, con la que China se comprometió a comprar al menos 200 mil millones de dólares en bienes y servicios adicionales de la Unión Americana durante dos años, a cambio de que Washington reduzca las tarifas a los productos chinos, en un esquema de varias etapas.

Y AUMENTA LA PRESIÓN MILITAR. Para añadir a las confrontaciones bilaterales, Washington elevó la presión militar sobre Pekín, en medio de las crecientes tensiones sobre el Mar del Sur de China, donde Estados Unidos cree que Pekín trata de extender su esfera de influencia, aprovechándose de la pandemia.

Durante las últimas semanas, los barcos de la Armada de Estados Unidos, con los bombarderos B-1 de la Fuerza Aérea, han emprendido misiones destinadas a enviar un mensaje muy claro de que el ejército estadounidense tiene la intención de mantener su presencia, para contrarrestar las intenciones expansionistas de su rival comercial.

Además, el Pentágono dejó claro que también es una prioridad que el portaaviones USS Theodore Roosevelt vuelva al mar en la región a finales de mes, después de que varios medios reportaron la ausencia del Ejército de EU ante el virus.

Las medidas también se producen cuando el secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo, volvió a atacar públicamente a Pekín por no detener la propagación del brote. El Pentágono acusó a China de explotar la pandemia para obtener ventajas militares y económicas al expandir las áreas en las que opera.

ntb