Trump prueba naves de guerra ante la amenaza de Pyongyang

Trump prueba naves de guerra ante la amenaza de Pyongyang
Por:

Dos bombarderos estadounidenses B-1B sobrevolaron Corea del Sur ayer en una demostración de fuerza tras el último lanzamiento de un misil balístico intercontinental (ICBM) de Corea del Norte, anunció el Ejército de Estados Unidos.

La misión de los bombarderos, cuya base está en la isla de Guam, se produjo como respuesta “a los programas nuclear y de misiles de Corea del Norte y como parte de la continua demostración del férreo compromiso de Estados Unidos con sus aliados”, según dijo la séptima Fuerza Aérea. En el ejercicio de los dos bombarderos estadounidenses participaron cazabombarderos surcoreanos, destacó la agencia Yonhap.

La misión era una respuesta a las pruebas norcoreanas de misiles intercontinentales de este mes. Los datos de vuelo del segundo ensayo norcoreano mostraban que el alcance de las armas de Pyongyang llega ahora a más territorio continental estadounidense, incluidas Los Ángeles y Chicago.

“Corea del Norte sigue siendo la amenaza más urgente para la estabilidad regional”, dijo el general Terrence J. O’Shaughnessy, comandante de la Fuerza Aérea en el Pacífico. “La diplomacia sigue liderando. Sin embargo, tenemos una responsabilidad con nuestros aliados y nuestra nación de mostrar nuestro firme compromiso mientras nos preparamos para el peor escenario posible”.

“De ser convocados, estamos preparados para responder con fuerza rápida, letal y abrumadora en el momento y lugar que decidamos”, añadió.

Corea del Norte disparó el pasado viernes por la noche su segundo misil ICBM en menos de un mes, con la cual demostró que puede alcanzar territorio continental de Estados Unidos.

La televisión estatal norcoreana divulgó imágenes de su prueba de un misil Hwasong-14 conducida con un lanzador de transporte llamado TEL, disparado desde una plataforma en tierra, similar a un primer ensayo realizado el 5 de julio.

El misil voló 998 kilómetros durante unos 47 minutos en el Mar del Este (también llamado Mar de Japón) a una altitud máxima de tres mil 724.9 kilómetros. Los expertos especulan que el uso de un lanzador en tierra puede tener la intención de cuidar los altos precios, por lo que especulan que Pyongyang podría poseer cerca de 200 de ellos.

Inmediatamente después del lanzamiento, Corea del Sur, Japón y Estados Unidos reportaron la prueba del misil y condenaron la acción norcoreana, además de convocar a reuniones de emergencia para discutir medidas de seguridad.

A su vez, China —el aliado más importante de Corea del Norte— instó a Pyongyang a cumplir con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que Francia pidió la adopción de nuevas sanciones contra la nación comunista.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump acusó a China de “no hacer nada” ante el desarrollo de armas nucleares de Corea del Norte, a pesar de que a su juicio los líderes chinos podrían detener “fácilmente” esta aspiración.

En una serie de mensajes enviados por Twitter, el presidente reiteró que estaba “muy decepcionado con China. “Nuestros estúpidos líderes anteriores les han permitido ganar cientos de miles de millones de dólares al año en comercio, sin embargo no hacen nada por nosotros con Corea del Norte, sólo hablan. Ya no permitiremos que esto continúe. China podría resolver fácilmente este problema”, añadió.

Los comentarios de Trump sucedieron luego de que el secretario de Estado estadunidense, Rex Tillerson, acusara a Rusia y China de ser los “principales facilitadores económicos” de Corea del Norte.

Tillerson comentó que Rusia y China tenían “una responsabilidad única y especial” respecto de la carrera armamentista de Corea del Norte.