Trump quita ayuda a países que la dejaron pasar

Trump amenaza con cerrar toda la frontera con México por migrantes
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El presidente Donald Trump planea medidas todavía más estrictas para disuadir a los inmigrantes de entrar a territorio estadounidense; entre éstas, la posibilidad de obligar a los padres que ingresan de manera ilegal a elegir entre renunciar “voluntariamente” a sus hijos o permanecer juntos, pero encarcelados.

De acuerdo con el diario The New York Times, que tuvo acercamiento con personas ligadas a una “serie de reuniones intensas a puerta cerrada entre funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Justicia, la Casa Blanca y el Departamento de Estado”, la administración Trump busca anunciar un plan de contención migratoria, de manera estratégica, antes de las elecciones del 6 de noviembre, con lo que repetiría el esquema de su campaña presidencial (2016), de conseguir votos con su discurso de garantizar la seguridad fronteriza a partir de un modelo de tolerancia cero a los inmigrantes.

[caption id="attachment_816690" align="alignright" width="122"] Gráfico: La Razón de México[/caption]

Las reuniones, escribe el Times, se dieron poco después de que una protesta pública obligara al presidente Trump, en junio pasado, a dejar de separar a las familias inmigrantes detenidas como elemento de disuasión.

“Los arquitectos del enfoque de separación familiar han estado trabajando arduamente en alternativas, según personas informadas sobre los esfuerzos del grupo. Su objetivo es anunciar un plan antes de las elecciones de noviembre que puede resistir los desafíos legales que paralizaron los intentos anteriores del gobierno”, cuenta el diario.

El neoyorquino afirma que el grupo de dependencias a cargo de la nueva estrategia tiene una misión “simple y explícita”: reemplazar el esquema “captura-liberación”, práctica legal que consiste en liberar a inmigrantes mientras esperan sus audiencias judiciales, ante la falta de espacio en los centros de detención.

La alternativa más comentada, asegura NYT, consiste en una variación de la política de separación familiar. “Los padres se verían obligados a elegir entre renunciar voluntariamente al cuidado de sus hijos o permanecer encarcelados juntos como familia. La última opción requeriría que los padres renuncien al derecho de su hijo a ser liberado de la detención dentro de los 20 días”.

Esta primera alternativa es conocida en el entorno del presidente como “elección binaria” y se justifica como una medida útil para convencer a las familias de las consecuencias que trae su decisión de cruzar a Estados Unidos sin documentos.

La segunda idea sobre la mesa de la Casa Blanca radica en acelerar los casos legales de las familias migrantes y deportarlas, con la esperanza de hacer entender a los centroamericanos de que en todos los cruces fronterizos hay deportación automática.

La tercera opción que, a decir de las fuentes del Times, es objeto de análisis en el gobierno estadounidense, consiste en fortalecer el estándar de prueba en los casos de asilo, un estándar que ya ha aumentado bajo el presidente Trump, con el fin de eliminar a más familias durante la primera etapa del proceso, conocida como la entrevista del “miedo creíble”.

[caption id="attachment_816692" align="alignnone" width="685"] Gráfico: La Razón de México[/caption]

“Las dos ideas finales que se están discutiendo son extender el uso de monitores de tobillo GPS y arrestar inmediatamente a cualquier persona que reciba una orden de deportación para asegurarse de que abandonan el país”, cita el rotativo.

Los funcionarios de la Casa Blanca y el Departamento de Seguridad Nacional aún se niegan a compartir con la prensa los planes de la administración para proteger la frontera, pero, según lo dicho por la portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Katie Waldman, “en ausencia de una acción del Congreso, el gobierno está examinando todas las opciones para asegurar la frontera”.

Con las elecciones a menos de tres semanas, Trump y los candidatos conservadores están ansiosos por reunir a los votantes en torno a una nueva política de línea dura sobre la inmigración.

[caption id="attachment_816691" align="aligncenter" width="611"] Gráfico: La Razón de México[/caption]

Las encuestas sobre intención del voto en Arizona muestran que la inmigración es el tema más importante para la mayoría de los conservadores, mientras que una pequeña minoría de demócratas se siente así.

En una carrera que podría ayudar a inclinar el control del Senado, Martha McSally, congresista republicana, se presentó a sí misma como un halcón de inmigración en su carrera contra Kyrsten Sinema, una congresista demócrata que apoyó las protecciones para los llamados dreamers, jóvenes inmigrantes que fueron llevados a Estados Unidos ilegalmente como niños.

En un mitin, el pasado viernes, en Mesa, Arizona, Trump declaró que “los demócratas creen que nuestro país debería ser una ciudad santuario gigante para los extranjeros criminales”, dijo.

La frustración pública sobre el tema quedó manifiesta en la voz de Bob Chivers, un operador de máquinas jubilado, de 82 años, quien expresó al Times que los estadounidenses “estamos siendo superados” y que “los demócratas solían ser para el hombre trabajador. Ahora chupan a las minorías para obtener ganancias políticas”.

“Los padres se verían obligados a elegir entre renunciar voluntariamente al cuidado de sus hijos o permanecer encarcelados juntos como familia. La última opción requeriría que los padres renuncien al derecho de su hijo a ser liberado de la detención dentro de los 20 días”

The New York Times

22 de octubre de 2018

ROMPE MARCA DE FAMILIAS SEPARADAS. Cifras oficiales obtenidas por The New York Times al cierre del año fiscal 2018, que concluyó el mes pasado, la Patrulla Fronteriza detuvo a 16 mil 658 personas en unidades familiares, un récord respecto a los periodos previos.

Las detenciones para todo el año fiscal alcanzaron 107 mil 212, el índice, sin embargo, no supera a los que se arrojaron en los últimos cinco años, cuya media se ubica en 120 mil 127 retenidos; el año pasado, hubo 143 mil 470 arrestos.

Un artículo de The Washington Post publicado el pasado 16 de septiembre, destacó que la Casa Blanca se había establecido una meta de deportación de más de 253 mil inmigrantes durante el próximo año fiscal, que va del 1 de octubre de 2018 al 30 de septiembre de 2019.

“Ese sería el objetivo más alto del gobierno desde 2014, cuando el gobierno de Barack Obama expulsó más de 300 mil”. Las estadísticas recientes muestran que la administración está en camino este año para deportar sustancialmente más que los 226 mil inmigrantes deportados en 2017, aunque los números finales no estarán disponibles, indicó el Post.

El Dato: Un grupo de 30 funcionarios analiza estrategias sobre migración en la Casa Blanca; existe desde 2017, cuando fue reclutado para hacer cumplir promesas del presidente.

Senador en campaña pide la opción militar

El senador republicano Ted Cruz, quien busca su reelección en Texas el próximo 6 de noviembre, sugirió aumentar los recursos en la frontera de Estados Unidos con México para frenar la “grave amenaza” que según él implica una caravana de migrantes centroamericanos.

Cruz propuso movilizar a la Guardia Nacional o colocar más agentes de la Patrulla Fronteriza mientras la caravana continúa su camino hacia el norte.

“Creo que esta caravana es una seria amenaza. Cuando ves que miles de personas se comprometen a violar las leyes de Estados Unidos al ingresar ilegalmente al país”, dijo Cruz a los periodistas después de hablar en un foro de la Asociación de Petróleo y Gas de Texas.

Las encuestas muestran que la disputa por el escaño en el Senado entre Cruz y el congresista federal demócrata Beto O’Rourke será la más cerrada en la historia reciente de Texas, donde los republicanos han tenido dominio absoluto en 25 años.

Cruz sostuvo que reforzar la seguridad “significa poner más agentes de la Patrulla Fronteriza en la frontera para detenerlos o llamar a la Guardia Nacional, lo que el presidente Trump ha hecho antes, lo que el presidente Bush ha hecho antes, incluso el presidente Obama llamó a la Guardia Nacional”.