Tsipras acepta condiciones de rescate y promete aval en Parlamento

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Foto: Archivo AP

Grecia aceptó el martes las severas condiciones de un nuevo rescate de tres años y prometió hacerlas aprobar por el parlamento esta semana a pesar de la oposición creciente dentro del partido izquierdista gobernante.

Ante la inminencia de un default de su deuda la semana próxima, el primer ministro griego Alexis Tsipras buscó acelerar las negociaciones para que se aprobara el acuerdo.

Logrado el acuerdo sobre las condiciones generales, Tsipras convocó a una sesión de emergencia del parlamento para el jueves.

Grecia necesita empezar a retirar fondos del nuevo rescate por 85 mil millones de euros (93 mil millones de dólares) para efectuar un pago crucial la semana entrante y asegurar su permanencia en el euro.

El acuerdo obliga a Tsipras a tomar medidas que hace apenas unos meses había jurado rechazar: la venta de propiedades estatales y el recorte profundo de pensiones, el gasto militar y los créditos impositivos a personas consideradas vulnerables.

Funcionarios en Atenas y la Unión Europea dijeron que quedan algunos aspectos a resolver.

"Estamos muy cerca. Solo bastan dos o tres detalles menores", afirmó el ministro de finanzas Euclid Tsakalotos al salir el martes por la mañana de una discusión con los negociadores de los acreedores que duró toda la noche.

La Comisión Europea, negociador clave en las gestiones, confirmó el progreso.

"Las instituciones y las autoridades griegas convinieron un acuerdo en principio sobre una base técnica y prosiguen las conversaciones para finalizar detalles", afirmó Annika Breidhardt, vocera de la comisión para asuntos económicos. Anticipó que el mismo martes se esperaba completar los detalles.

La portavoz recordó que el acuerdo todavía necesita la aprobación de los representantes del más alto nivel y que los ministros de finanzas de todas las 28 naciones de la Unión Europea mantendrían una teleconferencia el martes por la tarde.

El gobierno griego espera que el parlamento apruebe un acuerdo esta semana, antes de la reunión que sostendrán los ministros de finanzas de la eurozona el viernes.

Alemania, el mayor contribuyente individual en los dos rescates anteriores a Grecia y uno de los negociadores más estrictos hasta ahora, mantenía una actitud de cautela. "Tendremos que examinar los resultados de hoy", dijo el viceministro de finanzas Jens Spahn a la televisión n-tv.

Inversionistas saludan la noticia

Las tasas de préstamo del gobierno griego bajaron, en un indicio de que los inversionistas están menos preocupados por una posible mora. El rendimiento del bono a dos años bajó 4.2% a 14.73%. La bolsa de valores de Atenas, que reabrió recientemente después de haber cerrado durante cinco semanas durante lo peor de la crisis financiera, subía 2.2% al mediodía.

Grecia, escasa de fondos, necesita más dinero para el 20 de agosto, a más tardar, cuando enfrenta un pago de la deuda de poco más de 3 mil millones de euros al Banco Central Europeo.

Un borrador del acuerdo citado por el periódico griego Kathimerini dijo que el acuerdo incluye un paquete de más de 30 medidas que tendrán que ser sometidas a votación en el parlamento griego inmediatamente, seguido de un segundo paquete de medidas para aplicar a partir de octubre.

Detalles del plan muestran que se acordó que al final de este año el gobierno tendrá un déficit de 0,25% y un superávit de 0.5 el próximo año, sin contar el servicio de la deuda.

El gobierno dijo que los bancos recibirán nueva infusión de fondos para fin de año.

Al acuerdo se oponen muchos en el partido izquierdista de gobierno Syriza, que consideran que es contrario a las promesas del gobierno que asumió en enero.

El legislador Costas Lapavitsas, de Syriza, dijo que votará en contra del nuevo acuerdo. "Los gobiernos de izquierda deben tomar acciones de izquierda", afirmó a la televisora privada Mega.

Grecia ha dependido de rescates internacionales por un total de 240 mil millones de euros (263 mil millones de dólares) desde que no pudo tomar préstamos en los mercados de bonos en 2010. Para conseguir los préstamos, gobiernos sucesivos han tenido que aplicar una serie de cortes de gastos, aumentos de impuestos y reformas.

Las medidas agravaron una profunda recesión económica y catapultaron el desempleo a niveles récord.