UE fracasa en plan migratorio y endurece represion

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Desde junio pasado, la Unión Europea busca, sin éxito, soluciones al creciente problema migratorio que golpea a sus naciones, mientras que los policías de cada país incrementan sus medidas de represión contra indocumentados que viajan a ciudades como Londres, París y Berlín.

Tal es el caso de Macedonia, donde las fuerzas de seguridad cerraron el paso con Grecia para detener el flujo

de indocumentados.

Además, los uniformados emplearon granadas ensordecedoras para repeler a un grupo, lo que dejó un saldo de cinco personas heridas.

Este incidente se produjo en una zona fronteriza entre la localidad griega de Idomeni y la ciudad macedonia de Gevgelija, que los migrantes utilizaban estos días como paso a Atenas.

Además, los uniformados utilizaron palos y gases lacrimógenos para repeler los viajes de unas tres mil personas el pasado lunes.

En este escenario, la semana pasada un policía griego amenazó con un arma blanca a un migrante sirio que intentaba romper un cerca para poder entrar a Lesbos, y el fin de semana el Gobierno serbio declaró estado de emergencia en las fronteras norte y sur, y autorizó el uso de la fuerza publica para replegar a los exiliados.

Mientras siguen las negociaciones, encabezadas por la canciller alemana, Ángela Merkel, y su homólogo francés François Hollande, cada país lleva a cabo nuevas acciones.

El gobierno de Hungría anunció, en junio pasado, la construcción de un muro fronterizo de 4 metros de alto a lo largo de su frontera con Serbia para parar el flujo de migrantes que llega al país.

“La presión de la migración, que presenta serias dificultades para Europa, afecta a Hungría más que a cualquier otro miembro de la Unión Europea.

Hungría no puede permitirse esperar más tiempo. Naturalmente, esperamos que haya una solución conjunta de Europa”, dijo entonces el ministro del exterior, Peter Szijjarto.

Szijjarto señaló que el muro a lo largo de los 175 kilómetros no iría en contra de cualquier obligación internacional legal de su país.

El gobierno de ese país tomó esta decisión luego del incremento del flujo migratorio en lo que va del año.

En ocho meses, más de 50 mil personas han solicitado asilo a ese país, un incremento con los 43 mil de 2014 y los 2 mil 150 de 2012.

Más de 70 por ciento de los solicitantes de asilo en los últimos tres meses proviene de países como Siria, Afganistán e Irak, aunque la mayoría de ellos se establece más al oeste, en lugares como Alemania y Suecia, poco después de completar su solicitud de asilo.

En junio pasado, 11 países de la UE rechazaron el plan de cuotas de asilo que propuso Bruselas.

El plan consistía en que los 28 países miembros aceptaran una cantidad determinada de refugiados a partir de su producto interno bruto, el número de habitantes, tasa de desempleo y número de solicitudes al mes.

Las negociaciones para establecer el número de refugiados que cada país debe aceptar sigue debatiéndose sin que hasta el momento ningún país haya firmado o pactado alguna medida que limite o proponga una solución de fondo ante el fenómeno social.

Mantienen permiso para viajar por la UE

El sistema que permite viajar entre países de Europa sin necesidad de pasaporte no cambiará, informó el lunes la Unión Europea, a pesar de la presión para hacerlo luego de un frustrado atentado en un tren multinacional y una oleada de migrantes a la UE.

El llamado acuerdo de Schengen permite viajar sin revisiones en fronteras internacionales entre los 22 países miembros de la UE, además de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.

El vocero de la Comisión de la UE, Christian Wigand, dijo: “Schengen no es negociable y la Comisión no tiene intención de modificarlo”.

Sin embargo, agregó que las reglas del acuerdo permiten que la seguridad sea reforzada por la policía nacional siempre que las acciones tengan un objetivo y no se sustituyan por revisiones fronterizas.

[click para ver gráfico

->http://www.3.80.3.65/IMG/mk/infoLR/mun16250815A.jpg]

Merkel y Hollande exigen a Grecia abrir más refugios

París y Berlín piden que países con costas en el Mediterráneo frenen el problema; demandan reconocer a indocumentados

Redacción La Razón

Los gobiernos de Francia y Alemania encabezan el combate a la crisis migratoria que vive el continente Europeo.

Ayer, los mandatarios de ambos países, François Hollande y Ángela Merkel, abordaron el tema durante una reunión con su homólogo ucraniano, Petro Poroshenko.

Ambos líderes del Ejecutivo instaron a Italia y Grecia a abrir centros de recepción y registro para distinguir a refugiados e inmigrantes económicos, y al resto de Estados de la Unión Europea, reportó el diario español El País.

Además, los mandatarios pidieron una legislación de asilo unificada, dado que la mayor parte de los indocumentados buscan un destino final en ciudades como Berlín, París y Londres.

Al respecto, el presidente de la Comision, Jean-Claude Juncker, rechazó que haga falta otra cumbre europea sobre

el tema.

En un artículo publicado ayer en dos diarios europeos, el responsable del Ejecutivo de la tegión instó a las naciones del grupo regional a cumplir los acuerdos existentes.

“Los Estados miembros deben adoptar las medidas europeas y aplicarlas en su territorio”, delcaró Juncker el mismo día que Merkel y Hollande aunaban esfuerzos frente a la crisis, lo que trastocó su agenda de trabajo y dejó su reunión con el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, en segundo plano.

“Los centros de asilo deben abrirse este año y sin demoras”, afirmó la canciller en la comparecencia conjunta que precedió a su reunión en la sede del Gobierno alemán.

“Esos centros son muy necesarios y deberán tener la misión de preseleccionar a quienes tienen opciones de recibir asilo y devolver de inmediato a sus países a quienes no cumplen los requisitos para obtener asilo”, señaló, por su parte, el mandatario francés.

Francia y Berlín experimentan el fenómeno migratorio pese a que no son destinos directos.

La administración de Berlín otorgó 20 mil plazas sólo a refugiados sirios a finales de 2014, mientras que para este año espera recibir a 800 mil.

“El mayor reto al que se enfrenta Alemania desde la unificación”, en palabras de Sigmar Gabriel, líder socialdemócrata y socio de coalición de Merkel.