Une a Irán odio hacia EU; Trump divide a los suyos

Une a Irán odio hacia EU; Trump divide a los suyos
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El asesinato, por parte de Estados Unidos, del mando militar iraní Qasem Soleimani, el fin de semana pasado, unió a Irán en un odio nacional contra Washington, cuya presencia en Medio Oriente desea eliminar al precio que sea; sin embargo, del otro lado del mundo, la administración de Donald Trump se enfrenta a la división interna, que ha hecho ver a la primera potencia titubeante a la hora de fijar la manera de proceder ante las amenazas de Teherán.

El contraste se hace visible cuando en Medio Oriente, la República Islámica, aún en duelo nacional, ya reemplazó la pieza que EU le arrebató a su Ejército con otro veterano de guerra, quien llegó al cargo con la exclusiva encomienda de vengar a “un mártir nacional” contra el enemigo, Wa-shington, a quien desea arrebatar la influencia que tiene en la región más rica de petróleo en el planeta.

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Mientras eso pasa, pese al discurso beligerante de Donald Trump, que quiere intimidar a Irán, el Congreso de Estados Unidos se prepara para votar una ley que ate las manos del presidente, de tal manera que no pueda declarar la guerra sin que los legisladores le den el sí.

Los representantes y los senadores estadounidenses también esperan que la administración Trump ofrezca una explicación viable de su decisión para asesinar a Soleimani, un movimiento visto por los críticos como una provocación poco inteligente.

Cuando Irán lanza advertencias defensivas, en Estados Unidos el mensaje llega desde varios emisores: un presidente Trump que amenaza sin estrategia; un comandante que anuncia —a través de una carta— que las tropas estadounidenses están por retirarse de Irak y un Departamento de Defensa que insiste en que los soldados norteamericanos seguirán allá.

Ayer, en la máxima ceremonia por el funeral masivo de Soleimani en la ciudad de Teherán, el reemplazo del general, Esmail Qaani, prometió “expulsar” a Estados Unidos de la región y seguir “el camino del mártir con firmeza y resistencia”.

También en el funeral, el comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, Amir Alí Hayizadeh, afirmó que es necesaria “la destrucción completa de EU en la región”.

“La venganza del mártir Soleimani no terminará lanzando cuatro misiles, atacando una base (estadounidense) o incluso matando a Trump; quiero decir, ninguna de estas acciones tiene el mismo valor que la sangre de este mártir”, agregó.

El nuevo líder de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán en el Exterior es un enemigo familiar para Estados Unidos, una vez se jactó de que las tropas estadounidenses “sufrieron más pérdidas que nosotros”, y ha desgarrado repetidamente al presidente Trump y a sus socios en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Esmail Qaani, de 62 años, se desempeñó como subcomandante de Soleimani desde 1997, y el Tesoro de EU lo acusa de usar su poder para dirigir fondos hacia grupos terroristas, como Hezbolá.

Ante la anunciada venganza de Irán, Trump insistió en que puede responder de “una manera desproporcionada” y empezó a enviar a cientos de soldados para reforzar su presencia en Medio Oriente.

“La venganza de Soleimani no terminará lanzando misiles, atacando una base (estadounidense) o incluso matando a Trump; quiero decir, ninguna de estas acciones tiene el mismo valor que la sangre de este mártir”

Esmail Qaani

Jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán

[caption id="attachment_1080725" align="alignnone" width="696"] Mujeres iraníes caminan frente a un mural antiestadounidense, ayer en Teherán. Foto: AP[/caption]

Y mientras Estados Unidos decide cómo proceder, el jefe de la misión del Pentágono en Irak dejó ver a la prensa estadounidense el borrador de una carta en la que se explica que sus tropas se retirarán de Irak, después de que ese país solicitó la salida de todos los efectivos extranjeros, para prevenirse de otro ataque de las fuerzas iraníes.

Pero la carta, que además contradice a Trump, quien rechazó la solicitud de Irak con la amenaza de imponerle sanciones, fue inmediatamente desmentida por el Departamento de Defensa: “no sé qué es esa carta. Estamos tratando de averiguar de dónde vino. No se ha tomado ninguna decisión de salir”, declaró el jefe del Pentágono, Mark Esper.

Luego de que el Parlamento de Irak votara a favor de pedir la salida de su territorio de la coalición internacional, un borrador firmado por el general William Seely, publicado ayer por The Washington Post, anunció el retiro.

“Las fuerzas estadounidenses serán reubicadas para prepararse para el movimiento hacia adelante (…) respetamos su decisión soberana de ordenar nuestra partida”, se lee en el documento, cuya autenticidad fue confirmada por otra fuente militar.

La orden fue revelada cuando grandes multitudes de iraníes lloraron a Soleimani, quien dirigió la fuerza de élite de la Guardia Revolucionaria. En su funeral en Teherán, el ayatolá Ali Khamenei, autoridad religiosa suprema del país, lloró mientras oraba frente al ataúd del general, arropado por cientos de miles de seguidores; él y otros altos funcionarios del régimen islámico insistieron en trabajar para materializar la venganza por el ataque con aviones no tripulados que mató a su carismático mando militar.

Tratados obligan a EU a no dañar el patrimonio

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) indicó que Estados Unidos es uno de los países firmantes de tratados que comprometen a no dañar el patrimonio cultural en caso de conflicto armado.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el pasado domingo su amenaza de perseguir sitios culturales iraníes, y advirtió una “gran represalia” si Irán contraataca por el asesinato de uno de sus principales comandantes militares.

El organismo cultural de la ONU aseguró que según las disposiciones de las convenciones de 1954 y 1972, ratificadas tanto por Estados Unidos como por Irán, los estados signatarios se comprometen a no tomar medidas deliberadas que puedan dañar el patrimonio cultural y natural en el territorio de otros Estados miembros de esas convenciones.