“Vi como a una familia que fue asesinada a palos la lanzaron al mar”

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Fotos AP

Hacinados en embarcaciones sin agua, ni comida, al menos ocho mil personas —según datos de Naciones Unidas— de Bangladesh y Birmania están a la deriva luego de ser rechazadas por tres países. Los horrores de estar por tantos días en el mar se revelaron en voz de los rescatados:

asesinatos por parte de los traficantes, matarse unos a otros por comida, ser golpeados y torturados…

Mohammad Amin, un rohingya que huyó de Myanmar, contó al diario británico The Guardian las penurias que pasó hasta su rescate. “Una familia fue asesinada a golpes con tablas de madera que le arrancaron al barco. Eran el padre, la madre y su hijo. Sus cuerpos fueron arrojados al mar”, relató el hombre que está entre los 677 migrantes que fueron alojados en un campamento improvisado en Langsa, Indonesia.

Amin pasó 25 días en el mar de Andamán pidiendo asilo a Tailandia, Malasia e Indonesia; todos se lo negaron. Lo intentaron decenas de veces pero siempre eran repelidos por las fuerzas armadas de dichas naciones, hasta que los pescadores de Aceh los auxiliaron y remolcaron la embarcación.

Sin embargo, otros cientos de personas no tuvieron la misma fortuna y permanecen a merced de la corriente en barcazas sin provisiones desde que los patrones del barco huyeran por miedo a la ola de arrestos en Tailandia contra el tráfico de personas.

Según La Razón de España, en las últimas semanas Tailandia descubrió más de 70 recintos en sus selvas donde los inmigrantes eran recluidos hasta que la familia pagaba dos mil dólares por su liberación.

Las escenas de embarcaciones que lograron ser ubicadas por algunos medios internacionales eran desgarradoras: “Por favor, ayúdenos. Tenemos hambre”, gritaron pasajeros a reporteros de la BBC. Llevaban cinco días abandonados a su suerte.

La tensión desencadenó una lucha entre los rohingyas y los bangladesíes que terminó con varios muertos. “Pensaban que el capitán era de nuestro país, así que nos atacaron”, declaró Manu Abudul Salam, una mujer rohingya de 19 años, a la agencia AP.

De hecho la joven vio morir a su hermano cuando una lucha estalló tras la huida del capitán en una lancha. Más de 200 personas se quedaron casi sin nada de alimentos ni agua. “Si hubiera sabido que el viaje en barco sería tan terrible, yo preferiría acaba de morir en Myanmar (Birmania)”, agregó.

Los dolorosos testimonios se acumulan. Mohammad Rafique, de 21 años, explicó a The Guardian que él y otros hombres fueron golpeados con martillos y acuchillados.

No hay cifras exactas de las personas muertas en medio de uno de los mayores éxodos, pero Rafique aseguró que desde que partió del campo de refugiados en Bangladesh hasta que terminó su viaje por el mar vio fallecer a al menos 200 personas.

Vivian Tan, representante del Alto Comisionado de la ONU para los refugiados de Bangkok declaró a la agencia noticiosa AFP: “Los traficantes tienen a las personas cautivas en el mar porque tienen miedo de acercarse a las costas. Los contrabandistas abandonaron a la gente en el mar. Puede que estén allí desde hace semanas o meses”.

En tanto, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se declaró cada vez más preocupado por la situación de los migrantes y refugiados que tratan de cruzar mares del sudeste asiático y recordó a los países de la región que están obligados a rescatar a quienes estén en peligro.

Ban y el subsecretario general, Jan Eliasson, que también habló con dirigentes asiáticos, animaron a todos los líderes a participar en la reunión que tendrá lugar próximamente el 29 de mayo en Bangkok para abordar la crisis.

Tailanda recibe barco con 450 migrantes

El gobierno tailandés anunció que está listo para acoger el barco con al menos 450 inmigrantes indocumentados que en los últimos días ha navegado a la deriva en aguas de Tailandia y Malasia, afirmó un portavoz de la Marina tailandesa.

Wirapong Nakprasit, oficial de la Marina tailandesa, indicó que en tres ocasiones desde el pasado jueves asistieron al barco con comida y agua, pero los inmigrantes, en su mayoría rohingyas, insistieron en que quieren ir a Malasia o Indonesia.

“Ayer les arreglamos el motor porque tenía agua y les dimos comida para un día y medio, suficiente para llegar a Indonesia”, dijo el militar en la isla de Lipe, en el suroeste de Tailandia.

Aunque Tailandia reiteró que su política es no aceptar barcos con inmigrantes, Wirapong aseguró que la Marina tiene un plan de contingencia para acoger a los inmigrantes si corren peligro por razones humanitarias.

El sábado el navío fue rechazado por segunda vez por las autoridades malasias.