Zapatero elude hablar de protestas en España

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José Luis Rodríguez Zapatero, presidente de España, aseguró que el gobierno actuará con inteligencia. Foto: AP

MADRID.- El gobierno español eludió el viernes aclarar si ordenará a la policía desalojar la ola de protestas que han crecido como una bola de nieve en todo el país y que han alterado la recta final de la campaña electoral.

La Junta Electoral Central, que vela por la limpieza de las elecciones municipales del domingo, decidió prohibir las manifestaciones, que por cuarta noche consecutiva mantienen a miles de personas acampadas en el centro de Madrid y a centenares en otras ciudades del país ibérico.

El movimiento, conocido como la "revolución de los indignados", agrupa mayoritariamente a jóvenes, pero también desempleados y personas de todas las edades. Dicen estar cansados de la crisis económica y de una clase política, que califican de corrupta.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero esquivó el viernes una pregunta sobre si la policía desalojará la céntrica Puerta del Sol de Madrid, epicentro de las protestas, y el resto de acampadas que salpican la geografía española.

"Vamos a esperar a ver qué sucede mañana. En todo caso, no debo adelantar acontecimientos", dijo Zapatero en la emisora Cadena Ser. "Lo que sí puede asegurar es que el gobierno y el Ministerio del Interior actuarán correctamente, actuarán con inteligencia".

A pesar de la decisión de la Junta, que declaró ilegales las manifestaciones el fin de semana por los comicios regionales, los acampados ya han hecho saber que no piensan abandonar su rebelión pacífica.

El gobernante Partido Socialista espera un duro revés en las elecciones, según todas las encuestas, incluso en alguno de sus bastiones tradicionales como Barcelona o Sevilla. La tasa de popularidad del gobierno socialista vive sus horas más bajas, debido a un desempleo del 21.3% y una economía comatosa que apenas ha conseguido levantar el vuelo tras casi dos años de recesión.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, canceló su intervención en un mitin de cierre de campaña al sur del país y regresó a Madrid para monitorear los acontecimientos.

"No existe democracia si no se cumplen las leyes", señaló Rubalcaba. "Veremos a ver cómo transcurren los acontecimientos y en función de los acontecimientos, la policía tomará decisiones".

La normativa electoral prohibe específicamente cualquier llamado al voto en las vísperas electorales. Es lo que se conoce como jornada de reflexión. Así que el viernes fue el último día en que los partidos pudieron celebrar mítines de cara a estas elecciones, en las que se eligen los ayuntamientos de más de 8 mil municipios y los parlamentos y gobiernos regionales de 13 de las 17 comunidades autónomas del país.

De hecho, las protestas de la Puerta del Sol obligaron a los socialistas a cambiar el lugar de su mitin de cierre de campaña, que tenía previsto celebrarse en la Plaza Mayor, a escasos metros de la acampada, y que finalmente tendrá lugar en el Palacio de Congresos.

Según la Junta Electoral, las protestas podrían influir en el voto de los ciudadanos. Los manifestantes, sin embargo, aseguran no tener filiación política y dicen no estar pidiendo la abstención de la gente.

Zapatero pidió a todos los "indignados" que respeten la jornada de reflexión del sábado. En cuanto a las críticas a la clase política y el sistema en general, confesó sentirse como el principal aludido.

"No cabe duda que me siento el principal interpelado entre tanto desencanto", reconoció el presidente español.

ecb