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Suki Waterhouse, en una de las escenas de la película. Foto: Especial
Suki Waterhouse, en una de las escenas de la película. Foto: Especial

Después de participar como actor en películas como Bandits (2001) y de presentar su ópera prima, Another Happy Days (2010), el hijo del siempre interesante director Barry Levinson responsable de Rain Man (1981), Bugsy (1991) y esa pequeña joya llamada Wag the Dog (1997)regresa con una sorpresiva producción que deja en claro que no sólo heredó de su padre la mirada crítica y un ácido sentido del humor, sino que posee la claridad necesaria para entender y reinterpretar los códigos propios de la actual cultura de la inmediatez y las nuevas generaciones.

Y es que en Nación asesina, cuyo título es la conveniente traducción literal del original en inglés, toma como base y de manera muy libre, la premisa básica  de Las Brujas de Salem, obra del célebre escritor Arthur Miller, para elaborar un vehículo de excesos visuales que se convierten en el motor narrativo y sostiene un discurso incisivo y despiadado, acerca de la actual vida sofocada por las posibilidades de Internet.

En este caso es un grupo de chicas (Lily/Odessa Young, Bex/Hari Nef, Em/Abra y Sarah/Suki Waterhouse) el que  lleva el protagonismo y se convierte en el instrumento ideal para exponer temas como la extinción de la privacidad, la necesidad de validarse a través de las redes sociales e incluso la búsqueda de un sentido de la existencia; esto además de ser el detonador de una vorágine de violencia, confirma que el monstruo de nuestro mundo sigue siendo el mismo, se llama intolerancia y se alimenta de los prejuicios.

Sucede que el escándalo, porque un hacker no tiene corazón, ni sentimientos, ni sentido de humanidad, se vuelve mayúsculo, y así Batlett (hacker) termina haciendo algo muy malo. Nuestros secretos nos hacen confrontarnos a nosotros mismos y terminamos en el pozo porque no sabemos qué hacer con ellos. Nadie nos enseña a lidiar con nuestras bajas pasiones, nuestros dolores, nuestras penas”

Sam Levinson

Director

Destaca el uso de una cámara transgresora y una edición ágil; el contraste musical que juega entre la ironía y la glorificación; la inclusión de mensajes de texto superpuestos para incluso desarrollar charlas secundarias completas, y por supuesto, los segmentos con aire videoclipero que evidencian el fenómeno mediático y su naturaleza de doble moral.

Es una lástima que gran parte de estos elementos de lenguaje que le dan identidad, se diluyan en cierta medida hacia la parte final, pero aún así mantiene la energía a la hora de apostar por los excesos y el humor negro para alcanzar el absurdo y redondear una película, que además de su inteligente postura feminista, ofrece una violenta mirada a la enfermiza que ha llegado a ser la sociedad digital moderna. 

De tal manera que la cinta estadounidense Nación asesina, del director Sam Levinson no deja títere sin cabeza y es mucho más que esa historia de venganza aunque también funciona como tal que pudiera vender el trailer. Es una de las indispensables del fin de semana y Cine Caníbal acierta al distribuirla en nuestro país.

  • El Dato: La cinta tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Sundance el 21 de enero pasado.

Nación asesina

  • Director y escritor: Sam Levinson
  • Protagonistas: Odessa Young, Suki Waterhouse, Lukas Gage, Cody Christian
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2018
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