Pandemia profundiza crisis 

México, el sexto país con mayor desigualdad en América Latina

El BID señaló que las políticas para combatir la desigualdad no han surtido efecto; al cierre de 2018, el 27.67 por ciento de la población en México era pobre

Covid, CDMX
Al cierre de 2018, el 27.67 por ciento de la población en México era pobre, dado que tuvo un ingreso menor a 5.5 dólares al díaFoto: Cuartoscuro.
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El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dio a conocer que de 2012 a 2018, periodo que comprendió el gobierno anterior, la desigualdad en México no cedió, con lo que el país se ubicó como el sexto país más desigual de América Latina.

Al cierre de 2018, el 27.67 por ciento de la población en México era pobre, dado que tuvo un ingreso menor a 5.5 dólares al día; el dato fue 11.79 puntos menor a lo reportado en 2012, señala el reporte “La crisis de la desigualdad”.

En este sentido, señaló que en esos seis años (2012-2018) hubo una reducción en la pobreza, pero la distribución del ingreso no registró variación.

Cabe señalar que el BID considera el umbral de 5.5 dólares al día para ubicar a una persona en pobreza monetaria, es decir, que no puede adquirir los alimentos ni bienes y servicios de consumo habitual.

México se considera el sexto país más desigual de América Latina sólo detrás de Brasil, Colombia, Honduras, Panamá y Paraguay. Las políticas para combatir este fenómeno prácticamente no han movido el índice de Gini –medida para la distribución del ingreso– en los últimos 12 años.

La desigualdad es un determinante importante de las percepciones de justicia en la sociedad, señala el informe.

“Si no abordamos el reto de la desigualdad de manera multidimensional, la región continuará sufriendo de episodios de malestar social y seguirá siendo vulnerable a choques externos, como deja en evidencia la pandemia”, dijo Eric Parrado, economista jefe del BID.

De acuerdo con el BID, América Latina y el Caribe es una de las regiones más desiguales del mundo en materia de ingresos. El 10 por ciento más rico de la población capta 22 veces más de la renta nacional que el 10 por ciento más pobre. 

El uno por ciento de los más ricos se lleva 21 por ciento de los ingresos de toda la economía, el doble de la media del mundo industrializado.

A lo anterior se suman las diferencias salariales entre hombres y mujeres, una brecha de 13 por ciento a favor de ellos; el mayor riesgo de ser pobre para la población afrodescendiente o indígena sólo por su fenotipo.

Además, señaló que la redistribución basada en los impuestos ha fracasado debido a la limitada capacidad de los gobiernos para controlar los altos niveles de evasión fiscal que prevalecen en la región.

Ante el escenario de la pandemia de COVID-19, señaló que esta situación profundiza la crisis económica y el ingreso de los latinoamericanos.

“Un mes después de iniciados los confinamientos, cerca de 65 por ciento de los hogares en el quintil inferior de la distribución de ingresos había sufrido al menos una pérdida de empleo entre los miembros de la familia. Mientras en el quintil superior la cuota fue de 22 por ciento”, acotó.

“Una vez que la pandemia del coronavirus disminuya, la región seguirá estando expuesta y siendo vulnerable a las crisis económicas, los desastres naturales y el cambio climático”, señaló.

JVR