Domingo 12.07.2020 - 13:28

Petroleo canadiense toca fondo: 20 dpb

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Los precios del petróleo a nivel global han bajado cerca de 60 por ciento en el último año, hasta niveles no vistos desde 2009. El problema es que existe una sobreoferta de crudo en el mundo, teniendo en cuenta la desaceleración económica de China, que era uno de los mayores consumidores.

David Kotok, director de inversiones de Cumberland Asesores, dice que lo peor está por venir en el mercado energético. “El precio del petróleo en 15 dólares puede sonar loco, pero algunos tipos de crudo ya están a punto de tocar esos niveles”.

Por ejemplo, el hidrocarburo de occidente de Canadá, un tipo de petróleo más pesado, que es más difícil de refinar, se cotiza en el rango de 20 dólares por barril.

En tanto, el crudo de referencia internacional, el estadounidense West Texas Intermediate (WTI) se cotiza en casi 42 dólares el barril, mientras que el Brent está por encima de los 48 dólares por barril.

“Los temores de una desaceleración sostenida en China es el mayor obstáculo del petróleo ahora”, dijo Phil Flynn, analista de mercado de Price Futures Group. Pero “China está lanzando una gran cantidad de dinero y de estímulo que podría mantener fuerte la demanda de petróleo”, lo cual proporciona apoyo a los precios.

El mercado también pueden empezar a generar presión sobre el precio del petróleo. El final de la temporada de verano tiende a debilitar la demanda de los energéticos, arrastrando los precios a niveles más bajos.

El problema de sobreoferta puede amplificarse por el acuerdo nuclear de Irán.

Si el acuerdo va hacia adelante, el alivio de las sanciones permitirá a Irán aumentar drásticamente la producción y eso podría desencadenar una reacción por parte de los saudíes, el rival de Irán en la región.

“La mejor arma de los saudíes es el precio del petróleo. Ellos tienen suficientes reservas financieras para tener capacidad de resistencia durante años”, dijo Kotok.

Por otro lado, Irán tiene menos flexibilidad financiera y necesita precios más altos para obtener algún beneficio.

“Con un precio bajo, los saudíes están negando a su enemigo todo el dinero del Golfo Pérsico. Eso es una guerra del petróleo”, indicó.

Explicó que hay un aumento del consumo, que ocurre cuando se acepta que el cambio es permanente, y eso es bueno.