Miércoles 30.09.2020 - 20:04

Sobre la mesa, la salida de Grecia de la zona euro

Sobre la mesa, la salida  de Grecia de la zona euro
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Foto Especial

Hace un año, era casi imposible lograr que un diplomático en Bruselas hablara de la posibilidad de que Grecia abandonase la zona euro. Ahora, es el inicio de casi todas las conversaciones.

Pero aunque discutir la salida de Grecia puede haberse convertido en un lugar común, su viabilidad e implicancias son mucho más complejas y desalentadoras de las que varios observadores externos reconocen.

Ni siquiera está claro si Grecia puede abandonar la divisa común. El Tratado de Lisboa de la Unión Europea no tiene esa previsión, ya que sólo considera la salida de un país de la Unión Europea (UE). Y en teoría, no se puede obligar a una nación a salir del bloque: debe decidir por sí mismo si quiere quedarse.

Y ni siquiera eso está grabado a fuego. Ante la pregunta de si era legalmente posible bajo el Tratado de la UE obligar a Grecia a salir de la unión de 27 países, un diplomático de la zona euro respondió:

Hace apenas unas semanas probablemente no habría habido respuesta si un periodista le preguntaba a la portavoz jefe de la Comisión qué pasaría si Grecia decidiera dejar la zona euro y cuáles eran los planes de contingencia de la UE para ese evento.

El lunes, la portavoz Pia Ahrenhilde-Hansen respondió a esas preguntas.

“Queremos que Grecia se mantenga en el euro y esperamos que siga en el euro, pero debe respetar sus compromisos”, aclaró.

“El país tiene su futuro en sus propias manos y realmente depende de Grecia ver cuál será la respuesta”, declaró.

Consultada por los eventuales planes de contingencia, no los descartó.

El jefe del banco central de Irlanda y miembro del consejo de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), Patrick Honohan, dijo el fin de semana que una salida de Grecia no sería tentadora, pero tampoco sería fatal.

QUIEBRE SOCIAL. El artículo 50 del Tratado de Lisboa es la parte relevante de la legislación que trata la posibilidad de que un país quiera abandonar la unión.

En esencia, dice que si se toma esa decisión, se tendría que preparar un acuerdo con los otros 26 miembros que disponga los planes para la retirada. Eso debería ser aprobado por una mayoría calificada de países de la Unión Europea y ratificado por el Parlamento Europeo.

Las normas parecen dejar la decisión en manos del país saliente. Pero ante la pregunta de si ése sería el caso, durante una reunión en Bruselas la semana pasada, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, dijo que no necesariamente.

La semana pasada, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) acordó desembolsar un tramo de ayuda para Grecia por 5 mil 200 millones de euros, pero retuvo mil millones del total aduciendo que no se necesitaban inmediatamente.

Con información de agencias