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Hirving Lozano celebra su anotación. Foto: Reuters.

Las lágrimas de emoción rodaron del lado tricolor, los más valientes apechugaron y solo dejaron que se les quebrara la voz; no fue para menos, ayer hicieron historia. La selección de México consiguió el triunfo 1-0 sobre su similar de Alemania y lo hizo con carácter, con un primer tiempo memorable, solvente, con idea y dominio, mientras que en el complemento se amuralló en su propio campo y con un cuchillo entre dientes aguantó el marcador.

Fue histórico. El campeón del mundo se vio exhibido, abochornado, confundido. No obstante, por momentos ellos padecieron, más en el segundo tiempo, tras tres cambios de parte del técnico Juan Carlos Osorio, los cuales resultaron de poco aporte, pues la salida de Carlos Vela, Guardado e Hirving Lozano mermaron al combinado en medio campo y al frente.

El papel apoteósico de los mexicanos tuvo tres vértices: el portero Guillermo Ochoa, quien representó un muro bajo los tres palos; Javier Hernández, que solventó bien al frente y supo desequilibrar, y finalmente Chucky Lozano, quien finiquitó la jugada más importante y el resultado.

Durante los primeros 45 minutos los pupilos de Osorio pudieron ponerle una sonrisa más amplia al marcador. Pero eligieron, en el segundo tiempo, ponerle esa mueca doliente de vivir bajo angustias, mientras que los alemanes, aún hoy, deberán seguirse preguntando la forma en que fueron asaltados por un adversario consistente y resistente en el abarrotado estadio Lezhnikí de Moscú.

El dato:

  • Alemania había ganado sus últimos siete partidos inaugurales desde el Mundial Italia 90, cuando goleó a Yugoslavia por 4-1.

El guion fue casi perfecto, bajo un escenario de alta concentración y despliegue físico, los porteros empezaron a convertirse en personajes de novela. Detener la artillería rival la convertía en una oda de ciencia ficción. Los metas, Guillermo Ochoa y Manuel Neuer, hacían del 0-0 una mueca injusta, porque espectáculo había. Con los teutones pausando, los aztecas con ardor de conquista peleaban cada balón y su despliegue, con igualdad o superioridad numérica erizaba a los alemanes.

Die Mannschaft, con esa organización y cabeza fría que los caracteriza, quiso demontar la emboscada pero la trampa se lo tragó entero al minuto 45. Porque en el afán de burocratizar el juego, el tricolor empezó a recuperar balones, en una extraordinaria labor de Héctor Herrera, Andrés Guardado y Miguel Layún.

Los europeos, siempre, con esa prontitud casi genética para el disparo, amenazaron, eran un peligro latente e incluso llegaron a sentir el aliento de angustia de Ochoa, de los asistentes verdes y de todo un país que hoy más que nunca, tras el resultado, tienen viva la esperanza.

Hay que decirlo, ante la perfección en el proceder alemán, México no se achicó, fue vertical, con posición de disparo. Y en la cabalgata sistemática Javier Hernández elegía ser el pivote, mientras buscaba la sincronía con Chucky Lozano, con un Carlos Vela que dudaba de reclamar la posesión para explotar su capacidad de ejecutor.

Fue al minuto 35 cuando  Javier Hernández arrastró, amenazando con perfil hacia la derecha. Midió los tiempos para que Chucky entrara al área. Lozano reventó dos osamentas, la de Kimmich y la de Ozil, en una tibia cobertura. Limpiado de maleza el terreno, su disparo fue abajo, a la derecha, sí, al palo de Neuer. Así de contundente fue el 1-0 de México. Con un Hirving asesino y un Hernández que fue el autor intelectual.

Alemania no fue capaz de reaccionar, estaba herido y lo que parecía una simple abertura le fue gangrenando conforme fue pasando el tiempo, hasta que en el segundo tiempo, debido a la muralla mexicana, el desconcierto teutón terminó en asfixio y más tarde en una debacle histórica.

Tras el favorable resultado conseguido por el Tri, ante Alemania, la afición mexicana asistió al Ángel de la Independencia a festejar el primer triunfo de su selección en Rusia 2018.

Los momentos más importantes del choque ante los bávaros 

Minuto 34. Hirving Lozano adelantó al Tricolor tras un contragolpe en el que le hizo un recorte a Joshua Kimmich y definió fuerte y por abajo.
Minuto 39. Memo Ochoa salvó a México del empate; desvió un tiro libre ejecutado por Toni Kroos, que después se estrelló en el travesaño.
Minuto 56. México dejó ir la oportunidad de anotar el segundo en un contragolpe en el que Carlos Vela no pudo disparar al arco.
Minuto 64. Joshua Kimmich realizó una espectacular chilena que pasó por arriba de la portería defendida por Ochoa.
Minuto 90. Julian Brandt casi empata para Alemania, con un disparo fuera del área que pegó en el poste.