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Una explosión causa una cortina de humo, ayer, en Gaza. Foto: AP
Una explosión causa una cortina de humo, ayer, en Gaza. Foto: AP

Al menos 18 palestinos resultaron heridos ayer en la ciudad de Gaza, por un ataque del Ejército israelí, que reanudó su ofensiva tras una pausa de algunas horas en las hostilidades.

El movimiento islamista Hamas, que dirige la Franja de Gaza, y sus aliados, habían decidido cesar el fuego ayer, tras una lluvia de cohetes contra Israel, cuya dura respuesta aérea contra decenas de blancos hacía temer una confrontación abierta en el territorio.

Por la tarde se instaló una breve calma en el territorio, que terminó con la caída de un cohete palestino cerca de Beersheva, a 40 km de Gaza.

El artefacto no provocó daños ni víctimas, pero parecía una advertencia a Israel. Según medios israelíes, es la primera vez, desde la guerra de 2014, en la que se lanza un cohete tan al interior del territorio del Estado hebreo, en lugar de en las proximidades de Gaza.

En una aparente represalia, testigos palestinos hablaron de tres nuevos ataques israelíes al final de la tarde. No se informó de ninguna víctima, pero el centro de la ciudad de Gaza se vio sacudido más tarde por una fuerte explosión.

“Estoy profundamente alarmado por la escalada de violencia entre Gaza e Israel; y en especial por los numerosos cohetes lanzados hoy hacia una localidad del sur de Israel”

Nickolay Mladenov

Enviado especial de la ONU

Al menos 18 palestinos resultaron heridos, por lo que el ministerio gazatí de Salud presentó como un ataque israelí, que golpeó un edificio que aloja, entre otros aspectos, un centro cultural, indicó un periodista de AFP.

El Centro Cultural Said Meshal confirmó en su página de Facebook que sus oficinas quedaron destruidas y señaló que el edificio también alojaba las oficinas de la comunidad egipcia en Gaza.

Aunque no se sabía si este acto antecedía a un nuevo intercambio de fuerzas; la amenaza de una cuarta guerra en la Franja de Gaza desde 2008 sigue viva. Los resultados de las discusiones indirectas entre Israel y Hamas, con mediación de Egipto y de la ONU, para evitar esta eventualidad y establecer una tregua duradera, es más incierta que nunca.

Antes de que se anunciara la interrupción de los ataques, entre el miércoles por la tarde y ayer por la mañana cayeron en territorio de Israel más de 180 cohetes y obuses de mortero, procedentes de la Franja de Gaza, a los que la aviación israelí respondió bombardeando más de 150 instalaciones militares de Hamas, según cifras del Ejército israelí.

Tres palestinos murieron en estos bombardeos israelíes, según los servicios de salud de Gaza. Una mujer embarazada, Enas Jamash, de 23 años, y su hija, Bayan, de 18 meses, perdieron la vida en un bombardeo que alcanzó Jafarawi, en el centro de Gaza, informaron los servicios de emergencia gazatíes.

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